miércoles, 24 de octubre de 2007

Valdesequera, hasta pronto

actualizado: fotos colgadas

Hoy hemos hecho la última salida al campo hasta dentro de un mes. Jo, qué mono nos va a entrar. Y después de todo lo que hemos visto hoy...
Llegué la primera (cosa rara) al punto de encuentro, pero un minuto después llegó Pomulates y el Pajarero, casi a la vez. Llevaba chispeando desde que amaneció, y temí que se hubiera suspendido la sesión. Pero como dijo luego el Pajarero citando a Napoleón, siempre nos queda la retirada y la victoria.

Poco antes de llegar me quedé frita... zzz... cosa que Pomulates y el profesor aprovecharon para llenar de pan las primeras jaulas sin despertarme. La verdad es que me vino bien la siestecita... Después de llenar las otras dos jaulas bajo una fría llovizna, nos fuimos a Villar del Rey a desayunar, a esperar que los rabilargos cayeran en las trampas. No dejamos de hablar de Doñana y de cosas curiosas y graciosas que nos habían pasado, y luego nos volvimos a Valdesequera. En el camino vimos las primeras grullas (Grus grus) cerca de la laguna de Berrinchonas.

En la primera cayeron alrededor de doce rabilargos, los cogimos entre Pomuates y yo, y también un pequeño petirrojo joven; las manchas de las rémiges le delataban.


¡Qué bonito era! Como un polvorón, o como un pompón de maquillaje.

Las manchas en las rémiges terciarias y
secundarias indican que es joven

En la segunda y la tercera había menos, pero cayeron al menos una familia de tres herrerillos (Parus caerulerus) y un carbonero (Parus major), y un montón de estorninos comepienso ya con el plumaje de invierno (Sturnus vulgaris).

Pomulillos pesando un rabilargo

Luego nos dividimos para la segunda ron
da. Pomulates y yo fuimos solas a la jaula del fondo mientras el Pajarero revisaba la de Berrinchonas. Mientras íbamos pensando en hacer autoestop para llegar, vimos revolotear desde el camino un pájaro dentro de la jaula. Descartamos tórtola turca, mirlo e incluso rabilargo, porque era enorme. Abrimos la puerta de la finca, intrigadas, y nos acercamos rápidamente. Corriendo hacia la jaula, distinguimos unas garras potentes y amarillas, unos ojos grandes, redondos y también amarillos, y un pico curvo lleno de sangre. No era una paloma. No era un mirlo.

Gavilán (Accipiter nisus)

Era un gavilán (Accipiter nisus). Y acababa de merendarse un estornino.

Corrí a avisar al Pajarero mientras Pomulates vigilaba que no se comiera más bichos, pero no le encontré, así que me volví con ella. Por suerte, no había caído ningún rabilargo en la jaula; no sé si nos habríamos atrevido a entrar en la jaula con ese peaso bicho allí... capaz de decapitarnos a nosotras también. Cuando estaba a punto de entrar en la finca, apareció el Pajarero, que había sospechado que algo pasaba cuando no habíamos vuelto al coche.

Utilizando la funda de cuero de los prismáticos, entró en la jaula y lo atrapó.

El Pajarero con el gavilán recién atrapado.


Tiene las alas redondeadas y la cola cuadrada,
típica de especies que tienen que volar en bosques,
haciendo muchos quiebros para cazar. Ornitófago.

Una vez que lo tuvo bien sujeto y tranquilo, no es muy difícil cogerlo, ni muy arriesgado. Consultamos la guía y vimos que era una hembra, probablemente joven por el color de la capa. No puedo describir lo que se siente al tenerlo entre las manos.



"Las gavilanas"

Nos lo pasamos de unos
a otros y nos lo llevamos al coche, donde el Pajarero casi se arranca de los pelos al ver que al final no había echado las anillas del resto de los pájaros, que sólo había traído de rabilargos...


Cuando Cancho y Franki se enteren de lo que se han perdido hoy...

lunes, 24 de septiembre de 2007

Doñana - ültima entrega doñanensis

ACTUALIZADO: ya he colgado las fotos!!


Uf, la última semana de estancia ha sido de infarto, aunque no lo parezca.La aventura se acababa...

Comenzó así:

El lunes salimos Jero y yo hacia Sevilla. Teníamos que encontrarnos allí con El Loco, en los aparcamientos de un centro comercial. Allí, Jero me intercambió por el Alemán y su Oso Polar. Yo me volví con El Loco y nos fuimos a hacer la compra. Es una nueva experiencia, el ir al Mercadona con un muchacho al que acabas de conocer y con el que vas a vivir los siguientes siete días.

Al llegar al Palacio, el director de la Estación Biológica nos echó la bronca. :S Aunque suene demasiado tópico, ¡no teníamos la culpa!

Estuvo lloviendo los siguientes tres días.

El jueves por la noche nos fuimos a cenar a Matalascañas con los de Cangrejos, que eran muy divertidos. Uno era como Tamariz, y estuvo haciendo trucos en el bar. También vino el capitán Kirk, de rapaces, y algunos de los conejos. Nos lo pasamos fenomenal, pero estalló una tormenta eléctrica de tres pares... Volviendo al palacio (al menos 14 kilómetros de tierra llana, llana) nos vimos rodeados de largas lenguas de rayos que recorrían el cielo de una punta a otra. Los del otro todoterreno volvieron con las luces apagadas... y subidos en las bacas del coche!! como pararrayos humano... pa'matasse.

Pomulates con Tamariz de cangrejos


Kike y El Loco durante uno de los trucos


Al llegar nos fuimos al Observatorio a ver la tormenta. Estuvimos allí hasta las cinco de la mañana, fotografiando los relámpagos.


Pomulates y El Loco salieron a darnos un susto y hacernos creer que eran jabalíes, pero terminaron peleándose en el barro.


Tres horas después, a las ocho de la mañana, El Loco, Kike, Franki y yo fuimos a Matalascañas, donde habíamos quedado con un anillador muy respetado (Luis García) para ir a anillar Zampullines (Podiceps nigricollis) a las salinas del Odiel, en Huelva. Les pillamos por los pelos; nos subimos al Deffender color desierto y nos encaminamos hacia allí. En la Estación nos habían prestado unos escarpines, y aunque alguien nos había recomendado meternos en el agua con pantalones para evitar hacernos daño, preferimos no hacerlo. Las salinas son un cenagal en donde el barro puede llegar hasta la cintura.

Un zampullín en una de las cajas, listo para ser liberado

Para cazar los zampullines, que son buceadores y necesitan mucho espacio para coger carrerilla para volar, barríamos la salina con redes hacia lo que se llama una "trampa con muerte", que no es otra cosa que un embudo. Por supuesto, no sufren ni se dañan.



Franki "vengándose" de un zampullín (Podiceps nigricollis)

A mí me tocó en una parte que no había que andar mucho, así que me empecé a hundir, y a hundir... Cuando llegó uno de los muchachos que iban recolectando los patos de la red, me dio un manojo de patos y me mandó a la orilla. Para entonces yo ya tenía el cieno por encima de las rodillas... y tuvieron que venir a sacarme ^^
Estuvimos recogiendo a los que se escapaban, correteando por la trampa para que entraran en el embudo (llamado "muerte") y El Loco quiso empezar otra pelea de barro. Nos embadurnamos bien...


Yo con marcas de guerra

Ya en la orilla se metían en cajones especiales y se trasladaban al otro lado del talud que rodeaba la salina, donde estaban los anilladores. Estuve bastante rato de secretaria, apuntando datos y aprendiendo a distinguir hembras, machos y jóvenes. Reinaba un buen ambiente con mucho cachondeo y bromas de todo tipo, animadas por la cerveza fresquita.

Después, cerca de las tres y media del mediodía, nos dieron de comer y nos fuimos todos a tomar algo.

Por la tarde, como la berrea ya estaba acabando y desde mi torre ya no se veían venados, me fui al andamio de Pomulates.

Al rato se nos sumó El Loco; Franki estuvo en el suyo con Aida de Conejos. Como no había mucha actividad nos entretuvimos con un macho de tortuga mora al que subimos al andamio.

Como era de esperar, se meó sobre El Loco. Estuvimos dando un minipaseo por los alrededores, porque era la penúltima tarde que estábamos allí.

El sábado fuimos por la mañana a desmontar los andamios y guardarlos para el año que viene, con un poco de pena. Nos pasamos el resto del día rellenando mapas y fichas de resumen de datos. A media noche, agotados de trabajo intelectual, nos fuimos a la laguna de Santa Olalla. Había luna llena, así que organizamos lucha libre en la arena.

Al día siguiente, domingo, nos fuimos a Badajoz, de vuelta... pasando por Córdoba,

para ver a Jero y Patri, y Aida y Kike, que habían ido antes.

Comimos muy bien en un restaurante de tapas y nos fuimos a una tetería. El turismo por el barrio judío fue muy agradable.




Ya de noche, llegamos a Badajoz. La aventura se acababa, se acababa...
Se acabó.

lunes, 17 de septiembre de 2007

El País de la Piruleta


Pomulates: Hoy he visto un gamo en el país de la piruleta.

Cota-k: ¿En el país de la piruleta?

Pomulates: Sí, en el país de la piruleta y del regaliz, y hacía ¡pin, pin!

martes, 11 de septiembre de 2007

GeNtEcIlLa

Estando aquí conocemos mucha gente, más o menos importante. El grupo va cambiando, pero siempre es igual de acogedor, de cañero y de cachondeo.

Dra. Márcia Piel Suave,
voluntaria de la segunda semana.


¡El fin de las medidas de Vegetación!
Francis, Jero The Boss, Marcia y yo.
Pomulates haciendo la foto.

Un poco perdidos...


Conseguimos armar el hide para las grabaciones de sonido.
Jero, Pomu, Francis, Marciña y Juan Carranza, El Gran Jefe.


Noche de tertulia, antes del censo nocturno.



Pomulates y yo en las Dunas Móviles


Paco el Fotógrafo


Pomulates midiendo hierba


Los voluntarios de la primera semana: Antonio, Paco,
Pomulates y Patri.
Y yo haciendo la foto.

lunes, 3 de septiembre de 2007

Bichólogas de pura cepa

Bueno, aquí ya nos conocen como bichólogas. Más que nada porque nada nos da miedo. Lo tocamos todo. Y no es que estemos con niñatos de tres al cuarto. Aquí trabajamos con investigadores y científicos que hace por lo menos diez años, si no más, que se dedican a esto. Y aun así, dicen que no han visto cosa igual. Que somos aunténticas entusiastas.


Araña cestera. Pica mucho.

Águila calzada.




Cuernas de ciervo. No podemos llevárnoslas,
porque aquí al suelo le falta calcio,
y todo esto debe quedarse aquí.




Peloteros muertos



Pomulates con un cráneo de jabalí




Araña cestera o de firma. Aquí hay muchas,
son más grandes que una moneda de dos euros.




Una mantis religiosa, encaramada a la
cámara de Jero The Boss.




Garcilla cangrejera, en un charquito.




El único lince que hemos visto en Doñana y no tiene leucemia...
Fuera coña, sólo quedan dos en el parque.
Los demás, o han muerto, o están recuperandose
en el centro de Córdoba.


Y ya mandare más, que tengo que irme a trabajar.
El horario aquí, por las mañanas es variable, podemos levantarnos a las 7 para estar a las 8 midiendo hierba, como puede q tengamos la mañana libre. Pero lo que no cambia es la tarde. De 6 a 9 tenemos que irnos a los puestos de observación para apuntar el comportamiento de los ciervos.

Mañana, más.

jueves, 30 de agosto de 2007

¡¡YA ESTAMOS EN DOÑANA!!



uooooola!!!

Estoy ya en Doñana, desde el lunes. Pomulates ha venido conmigo. Esto es precioso, y la gente del grupo de los ciervos (er mío) supersimpática. Se me está pegando el acento de granada, xq Paco, uno de los muchachos que venían de Cáceres, de Veterinaria, es de allí, y Jerónimo y su mujer, Patri, son de Córdoba.
Estamos en los ordenadores porque tenemos un hueco; bueno,en realidad llevamos dos días de no hacer nada, porque ayer fuimos a Almonte a comprar andamios para renovar los puestos, y por la tarde ya hicimos nuestra primera observación. A mí me ha tocado la torre de cuarenta metros, está superalta, pero se ve todo perfectamente. Así que estamos de vacaciones, prácticamente, porque al paso que vamos hoy, no creo que vayamos tampoco a medir la vegetación. Aquí llamamos "contar castañuelas", porque es lo único que hay, y tiene pinta de ser aburrido.

Este ciervo fue el primero que he visto.
¡Me está guiñando un ojo!


Los ciervos son enormes, tenemos que pintar las cuernas en el cuaderno, pero es bastante difícil. Menos mal que me han dado el mejor telescopio, por estar en la torre. Allí hay un guarda forestal, que me ayuda a veces a interpretar el mapa, y me da compañía, con su radio y todo. Para subir el trípode y los bultos hay una cuerda, pero él amablemente, se encarga de subirlas. Ayer hubo toda la tarde volando delante de mí una pareja de águilas imperiales; preciosas, y bastante grandes!!!!!!!!
Cargando el Patrol con los andamios

La cámara, fantástica. Menos mal que a los demás también les gusta la fotografía y tienen cámaras reflex y esas cosas, porque si no me sentiría como una japonesa. Estoy aprendiendo a sacarle más partido, y tengo muchas fotos chulas.

Montando andamios para los puestos de observación

Cuando haga fotos buenas de los ciervos, las pondré. Besos y Suerte a todos los que tengáis exámenes!

sábado, 25 de agosto de 2007

Kurrupipi


Creo que ha llegado la hora. El trauma pasó (o eso creo). La vida ha vuelto a la anormal normalidad.

La hora... de que cuente la triste historia de Kurrupipi.


Es, o era, un avión común (Delichon u
rbica) que me encontré una tarde de junio, yendo para la última clase de Física. Estaba acurrucado contra la pared de Económicas, y como no huyó al acercarme, lo cogí y me lo llevé para mi edificio. Lo metí en una caja de folios que generosamente me donó el conserje y entré en clase. La cara de Pomulates cuando la abrí y se lo enseñé fue como de coña, para hacerle una foto para videos de primera.


Lo examinamos al acabar la clase, para determinar si debíamos soltarlo o le pasaba algo. Estaba tuerto, pero por lo demás estaba en perfectas condiciones. De todas formas lo llevamos al departamento de Zoología, para ver qué podíamos darle de comer. Recibimos muchas respuestas distintas, pero ninguna definitiva. El hombre lobo, que fue con el único profesor con quien conseguimos mantener una conversación de más de cinco segundos, nos recomendó alimentarlo con larvas de mosca, las que se venden para pescar, pero no estaba seguro de que fuera lo que necesitaba. A cambio de su consejo, el todavía anónimo pajarito le obsequió con una cagada en su pantalón.

Los midiclorianos, esos pequeños bichitos simbióticos que rigen los destinos de todos los mortálidos, quisieron que nos encontráramos al salir de allí con un antiguo profesor de Pomulates, que está en un programa de investigación con aviones.

Su conclusión fue aplastante: (Pomulates, cierra los ojos, no leas lo siguiente) SELECCIÓN NATURAL. (Te lo dije, pomulillos. Pero lo has leído. Allá tú) A partir de entonces, Pomulates no ha querido que le volviéramos a mencionar esas dos palabras.

Pomulillos con Kurrupipi en el comedor de Económicas.

A pesar de todo, decidimos quedárnoslo. Si estaba destinado a morir no importaba mucho que lo retiráramos de la circulación, para aprender, claro está. No pensábamos freírlo, aunque el bruto de Upa era partidario de hacerlo.

Cancho también se quedó como embobado. Estuvo cerca de veinte minutos con el pájaro en la mano, posado en su dedo, hasta que llegó el profesor de Botánica. Rayo, una chica sorprendentemente activa, aunque no más que Cucurrita, le puso el nombre.

Kurrupipi asistió a su primera clase de Botánica, que fue la penúltima para nosotros, y luego Pomulates se lo llevó, porque tenía una tienda de pesca bajo su casa.

A la mañana siguiente, Kurrupipi vino con nosotras a la biblioteca. Allí nos esperaba Foide y el Ratón. Ambos decidieron fingir que no nos conocían cuando Pomulates sacó las cresas vivas y le dio de comer allí mismo. Luego Kurrupipi trepó por su brazo y se quedó dormido en su hombro, costumbre que había desarrollado el día anterior.

No podíamos hacer otra cosa. Los exámenes finales estaban a la vuelta de la esquina y teníamos que estudiar. Por otra parte, en casa se habría muerto de hambre o de sed.

Nos quedamos a comer, y mientras esperábamos a que llegaran las cuatro para ir a clase, y Foide se echaba una siesta en el césped, Pomulates y yo estuvimos cazando bichitos en las flores con las pinzas de disección. Se notaba que a Kurrupipi le gustaban, porque empezó a piar. Además estábamos muy cerca de su colonia y podía escucharlos. También estuvimos intentando que echara a volar, pero se estrellaba, y cuando conseguía aletear, se torcía hacia el lado que le faltaba el ojo. Tampoco solía acertar al escarabajo de la pinza. Tenía todas las plumas de vuelo. Con un poco de práctica, lo conseguiría.

Pensamos en llamar al centro de recuperación de aves de Sierra de Fuentes, ya que alguna otra vez habían recogido aviones incluso más pequeños, porque es fauna protegida. Decidimos que si sobrevivía un para de días, llamábamos.

Pero Kurrupipi se puso enfermo. No digería la comida y piaba inquieto; si te lo ponías en el dedo, como le gustaba, trepaba por el brazo y se empeñaba en subirse al pelo. Amaneció tieso como un pajarito, valga la rebuznancia, como dicen Cancho y El Pajarero.

Lo enterramos junto a uno de los bonitos cenadores que han puesto en el bosquecillo de la Universidad, pero no diré exactamente dónde para preservar su memoria. Pomulates y yo vamos a visitarle de vez en cuando…

Sabores raros


Me arriesgaré a ser apedreada, abucheada o incluso, comentada. Perdonad mi osadía, pero tengo que hacerlo; es superior a mis fuerzas.

Este es mi primer Meme. Los ocho sabores inolvidables, o los más extraños que hayas probado. Dos de cada, a poder ser. Y no tienen por qué ser asquerosos. No me está permitido decir quién me lo pasó, pero le doy las gracias desde aquí.

Ya está, lo he dicho.

Y aquí van.

1º. Dulce. Acedera. En la excursión a Monfragüe, Retamoide nos instó acaloradamente a que probáramos cierta planta que crecía al borde de una cuneta llena de agua. Todas nos apresuramos a hacerlo, para evitar las iras posteriores. Alguien sugirió que no lo hiciéramos, porque podría ser un intento por su parte de envenenarnos. Pero Pomulates y yo nos arriesgamos, y hete aquí que para nuestra sorpresa, el sabor recordaba al del tomate.

2º. Ácido. Unos caramelos que me regalaron que tenían forma de mariposa y eran morados. Se me acabaron y no conseguí averiguar a qué sabían, porque en cuanto decidía que era a fresa, o a mora, o a pera, cambiaban de sabor. O eso creo. Cada vez que entro en una tienda de chucherías los busco, pero nunca los he encontrado.

3º. Amargo. El gazpacho de mi abuela. Cuando se le olvida quitarle el culo al pepino. Y se le olvida la sal. (Para los que tengan abuelas con pérdidas de memoria, como la mía, aquí dejo la solución que he encontrado)

4º. Salado. Tortilla del Sacromonte. Bueno, vale, quizás he hecho trampa. Es bastante inclasificable, pero sí, es salada. Para los que no sepan de qué va la cosa, aquí va la receta, por si alguno se anima y quiere sorprender a sus suegros con una muestra de refinamiento culinario (eso sí, luego no esperes volver a ser bien recibido en su casa): para 4 personas, 2 huevos, 2 onzas de criadillas de cordero, dos onzas de sesos de cordero. Se cuecen las criadillas con un poco de sal, se hace con ellas, con aceite y con los sesos, una masa. Se agregan los huevos batidos y se cuece todo a fuego lento. Queda una tortilla con ese color cárdeno de los hematomas, olor a vísceras calientes y textura babosa, de caracol desnudo… sea como fuere, plato típico del Sacromonte, en Granada. La receta, de Duendes y Leyendas de Granada.

5º. Ácido. El jabón de las manos. Me entró curiosidad, pero la culpa fue de mi madre, que puso uno con olor a frutas del bosque. No caigáis vosotros; es una engañifa, no sabe a frutas ni a nada parecido.

6º. Salado. La lluvia. ¿Nunca la habéis probado? No lo hagáis en plena ciudad; el aire está bastante sucio, y las gotas al caer, se van llenando de polvo. Pero en pleno campo está bastante bien. Sobre todo, por las circunstancias calenturientas anteriores.

7º. Amargo. El ácido fórmico, servido por una amable hormiga del tamaño de un autobús. Por mucho que te enjuagues, el sabor no se quita, aunque lo hagas con disolvente. Realmente inolvidable. Hace al menos doce años que lo probé, y el recuerdo sigue siendo muy, muy, muy nítido.

8º. Dulce. El pis de gato. No, no es broma. El Niño Amarillo y la Estrella de Ojos Verdes son testigos. El Pirracas, uno de mis gatos, se asustó de los aspersores mientras le examinaba una herida. Mi padre lo estaba sujetando bocarriba, así que mi cara estaba en su trayectoria, que cruzó sobre mi boca abierta. Realmente no fue del todo desagradable.

Se lo paso a Cancho, a Katmio, a Pomulates, a la Dra Happy Adams si está por aquí, a Saintwolf y a Quettaheru. Me falta uno, así que si alguien más quiere cogerlo, que lo haga.

viernes, 24 de agosto de 2007

ESTUVO cerrado por vacaiones

Vaya. Me he ido de vacaiones y apenas me ha dado tiempo de colgar el cartel de
CERRADO POR VACACIONES

Cierto es que he estado por ahí dos semanas, pero el resto del tiempo hacía mucho calor, o estaba trabajando.

Informe detallado.
Me dispongo a irme con Pomulates al Parque Nacional de Doñana. Vamos a colaborar en las observaciones del comportamiento de los ciervos durante el periodo llamado "La Berrea"
El Pajarero, con quien vamos a cazar rabilargos cada dos semanas más o menos, nos ha desado suerte. Se queda en tierra con las mismas o más ganas que nosotras de ir. Pero el trabajo es el trabajo. Prometemos enviar informes detallados.


Mientras tanto, haremos como el resto de medios audiovisuales cuando estan de vacaiones o fuera de servicio: les ofreceremos capítulos viejos, aunque no carentes de interés, de las Aventuras de los Cuatro Cazadores de Rabilargos (de ahora en adelante CCR, porque es muy largo) Dado que, por problemas con los permisos de publicación, no se han emitido, no serán reposiciones. Así que poneos cómodos y disfrutad.Besitos de Rabúa
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