viernes, 26 de septiembre de 2014

Madeira: día -4. La Maldición de la Cordura

Dentro de 4 días me subiré a un avión en Lisboa para dirigirme a mi próximo destino, Madeira. 

Voy a estar 6 meses allí... en esas pequeñas islitas que son los bosques tropicales de Europa.

Ahora que de repente se ha hecho real, tan ciertamente real que hace daño, estoy empezando a sentir miedo... más miedo que cuando me fui a Paraguay. Y eso que estoy "aquí al lado", a menos de dos horas en avión, y que voy con una amiga a la que le han dado la misma beca que a mí, y que ya están todos los cabos atados (a ver... ya tengo el contrato firmado, ya tengo casa, tengo la maleta casi hecha, he aprendido algo de portugués tras dos meses de clases intensivas...) pero no sé, esta vez es diferente.

Será que esta vez no soy la misma. Que ahora soy más consciente de lo que amo a mi familia, de lo rápido que alguien puede perder la vida, del tiempo que no voy a pasar con ellos por dedicarlo a mi pasión que es la protección de la naturaleza... estoy en una encrucijada en la que ya hace tiempo decidí el camino, pero que igualmente me da miedo cruzar. Y cruzaré, pero no dejaré de ser dolorosamente consciente de todo el equipaje extra que llevo esta vez.

Estoy ilusionada, pero, esta vez es distinto. Cuando fui a Paraguay tenía miedo a lo desconocido, pero había en mí una absoluta convicción de que todo iba a salir bien. Esta vez, el miedo es a lo conocido. El miedo a lo conocido es mucho peor, porque sabes a lo que te enfrentas. Y conoces las consecuencias que puede tener.

La ignorancia es la felicidad...

He aquí mi maldición: la maldición de la cordura.
 

domingo, 14 de septiembre de 2014

Pan ancestral de arroz y mandioca - preparado en sartén o plancha

Hoy os traigo una receta que me ha encantado. Llevo varios meses usando la panificadora para hacer pan de alforfón, pero ayer tenía ganas de pan ¡YA! y además se me ha roto hace unas semanas la correa del motor de la pani y no puedo usarla. Además me apetecía algo como los panes indios que se hacen en las planchas.

Y el experimento salió bien :) usando como base la receta de las crakers refinitivas, que es muy versátil.

Ingredientes
  • 140g de harina de arroz
  • 60g de almidón de mandioca agrio
  • 8g de sal
  • 12g de azúcar (yo usé azúcar moreno, o panela)
  • 1 huevo
  • 1 sobre de levadura seca de panadería (yo usé Mix B de Schar) 
  • 1 chorro generoso de aceite
  • Ajo y orégano en polvo (opcional)
Elaboración
  1. Mezclar los secos en un bol (harina de arroz, almidón de mandioca y azúcar, es decir, todo menos la levadura y la sal) 
  2. Medir un dedo de agua calentita en un vaso y echar la levadura seca. Con una cucharita, añadir una pizca de la mezcla de harinas y azúcar
  3. Mientras espuma la levadura (yo la pongo en un cazo con agua calentita para que no se me emfríe, aunque si hace sol también la puedes tapar con un trapo y ponerla al sol), añadir la sal, el huevo y parte del aceite (puede que luego necesitemos más o no). Lo de echar ahora la sal y no antes es que a la levadura no le viene bien, la mata.
  4. Añadir las especias al gusto. 
  5. Cuando el vaso de levadura esté casi hasta arriba de espuma (esto dependerá del calorcito y el mimo que le hayamos dado), añadir a la mezcla y empezar a amasar. 
  6. Si la masa se rompe o no queda muy elástica, añadir poco a poco más aceite hasta que se amase bien.
  7. Formar bolitas como albóndigas.
  8. Poner dos trozos de papel de horno y la bolita entre medio de ellos. Con el mismo bol, aplastar poco a poco haciendo movimientos circulares.
  9. Si no nos queda suficientemente fino, ayudarnos con un rodillo (siempre con el papel de horno para que no se nos pegue al rodillo o a la mesa). 
  10. Poner una sartén a calentar. Tiene que ser de las que no se pegue nada. Con ayuda de un papel de cocina, untar un pelín de aceite. 
  11. Despegar del papel la tortita y colocar en la sartén a fuego suave (en mi vitro al 3 en una escala de 9)
  12. En unos segundos, agitar la sartén hasta que la tortita se mueva sola. No intentar despegarla con espátula ¡que nos la cargamos!
  13. Cuando se mueva sola, ya darle la vuelta con la espátula y dorar por el otro lado.
Si no las tuestas mucho se pueden congelar, así duran más, y se descongelan bien en la sartén.

Una sugerencia es como las he preparado hoy: con espinacas con queso y jamón. ¡Están de muerte!

martes, 22 de julio de 2014

El que la sigue, ¡la consigue! - Preparando la nueva aventura

Desde que regresé a España en diciembre, tras la asombrosa y estupenda experiencia en Paraguay con una beca Manuel Andrés Sánchez, de Cooperación al Desarrollo de la USAL, creo que prácticamente todos los días he dedicado un rato diaria a buscar y enviar solicitudes a ofertas de empleo, becas privadas, voluntariados, estadías, becas de doctorado, por todo alrededor del mundo. Podréis imaginar la cantidad ingente de emails y currículums que he debido de enviar. Y la cantidad de negativas (de los que se dignaban en contestar y a los cuales agradezco que lo hicieran) que habré recibido. 

He estado empleada en un trabajo en el que sentía que me prostituía por 2€/h y alumno. He hecho al menos doce cursos, algunos online, la mayoría presenciales, de temas que me parecían útiles, interesantes o entretenidos para mi carrera. He sido convocada para una entrevista de trabajo en junio, para un perfil que era casi yo, haciendo un trabajo de investigación en mi ciudad, sobre cooperación al desarrollo. He sido rechazada, a pesar de haber estado entre las últimas 5 finalistas. 

He pasado una primavera horrorosa, he pensado que todo se acabaría, que ya no había sentido en la vida, pero gracias a mi familia, a mi novio, y a mis mejores amigos, he conseguido ver que siempre se sale. 

Precisamente, uno de esos días que mi madre y yo nos hemos obligado a salir para distraernos a un concierto en el Palacio de Congresos, mientras esperábamos a mis tías, empezamos a ver gente conocida que también asistía al evento. Ni que decir tiene que no me apetecía nada de nada saludar a conocidos con una sonrisa incómoda, pues aún me encontraba bastante mal, pero quiero decir que aquel encuentro fue proverbial. 



Entre la gente, me saludó calurosamente una profe que me dio genética en la carrera y con la que he coincidido varias veces en Junta de Facultad, y que a pesar de lo patosa que soy yo en temas genéticos, ha seguido nuestra amistad. Ella me habló de una chica que había conocido que había pedido una beca QUERCUS, del programa Leonardo da Vinci, y que trabajaba en conservación. Que me pasara por su despacho y me daba el contacto y me contaba. 

Al día siguiente salí sola por primera vez de mi casa en meses, y me planté en su despacho. Había decidido salir a seguir luchando por el rumbo de mi vida. No seguiría en el sofá.

Y así ha sido como, gracias a ella y a una profe de botánica, empecé a hablar con la que resultó ser una antigua compañera de uno de los colegios a los que he ido y que me puso al corriente de cómo se tramitan ese tipo de becas. 

Y la semana pasada, una llamada me despertó temprano. 

¡Me habían concedido la beca!


¡Ah! ¿Que a dónde voy? 

Me voy 6 meses a Madeira, a hacer prácticas en una ONG de Conservación de la Biodiversidad: en la SPEA (Sociedade Portuguesa para el Estudio das Aves)



¡MADEIRA! ¡ALLÁ VAMOS!

sábado, 21 de junio de 2014

Atreyu: la historia interminable de los ericitos. Entrega II

Después de tres días, lo único que hacía era desearales suerte a las dos crías supervivientes. Estaba claro que la morenita pequeña era una bolt, uno de los caracteres seleccionados evolutivamente, aventureros y temerarios, para poder aprovechar los recursos nuevos. Hoy, al volver de la compra, he visto que Nermal no venía a saludarme, sino que se quedaba bajo el granado, en el jardín. Al acercarme, casi se me cae la compra.

Había encontrado a la cuarta cría. 

Nerviosa, la cogí para comprobar que estaba viva y perfectamente, al menos en apariencia. Bajo las espinas rubias, se le notaban perfectamente los huesos de la cadera y de las patas. La pesé. 60g. Uf, no había adelgazado.

Miré por si la eriza había decidido volver a mi casa y quedarse, lo que era poco probable, y a los únicos que encontré fueron a Nermal, el "Guardián de los Erizos", y a Frodo hecho un rosquito. 

Así que, alegrándome de no haber tirado la leche de cabra, le preparé una jeringa. La leche va diluida en proporción 2:1 (dos partes de leche por una de agua) y preparo 3ml, aunque sólo tiene que comer 2, pero el otro es el que seguro se cae o lo escupe. 

Pero me encontré con un problema. Este erizo no era un bolt, curioso y arriesgado, sino un shy, un tímido que no se arriesga a nada y que tiene miedo de todo. El éxito de este comportamiento es no correr peligros innecesarios. 

Así que un par de veces me lo puse en las rodillas, aunque se hacía una bolita. Intenté abrirle la boca con la jeringa, pero no quería. Pensando que iba a ser más difícil de lo que pensaba, lo he cogido en la mano y para mi sorpresa, al ponerse bocabajo sobre mi mano se ha abierto y ha empezado a olisquearme los dedos con mucho interés. Así que me he embadurnado la mano de leche, para que fuera acostumbrándose, y ha lamido un poquito. Y en cuanto ha visto que de la jeringa salía leche, se la ha bebido de un tirón. Eso sí, son estar agarrado, sólo estando de pie sobre la toallita que le había puesto para agarrarlo y no pincharme. 

Le pude ver la pancita y vi que no estaba demasiado deshidratado. Debía de haber bebido de los riegos del jardín. Pero sí estaba delgadito. 

¡Esto era la Historia Interminable!

Mientras preparaba mi comida, Nermal ha entrado y se ha tumbado delante del transportín gatuno en el que he metido al ericito, a mirarlo con mucho interés. 

Así que, como de momento la Historia parece Interminable, este nuevo miembro de la familia va a llamarse Atreyu. 



PD: aún no le he hecho fotos a Atreyu, está dormidito junto a la bolsa de agua caliente. En cuanto se haga un poco más sociable os lo presentaré. Tengo el presentimiento de que esta historia sí va a tener un final feliz.

viernes, 20 de junio de 2014

Atreyu: la historia interminable de los ericitos. Entrega I

Pues no sé si habrá una campaña de "sobre mi cuerpo decido yo" de las madres erizas en mi casa o qué, pero lo cierto es que, otra vez, ha aparecido una camada de una semana de edad dispersa por mi césped. 

Había salido a tirar el agua de la fregona y escuché un chillidito inconfundible y me fui guiando hasta encontrar un erizo minúsculo llorando entre la hierba. Al ver que no había madre a la vista ni lugar de refugio cercano, eché a correr en busca de un cubo limpio para guardarlo antes de intentar averiguar algo más. No quería repetir lo que pasó hace dos años. 

Antes de llegar a la casa vi a Nermal echado en el césped y al acercarme comprobé que tenía otro ericito entre las patas. Sólo lo miraba, sin hacer nada. Así que entré en casa corriendo, agarré un cubo y la báscula para saber su edad y volví a salir a recolectarlos. 

En total encontré cuatro, dos morenos y dos rubios, con la ayuda de Nermal, que me los fue buscando. Al revés que hace dos años, en vez de permanecer juntos se habían dispersado aleatoriamente. Pensé que el nido tenía que estar en la hierba de la pampa (Cortadeira selloana). Al pesarlos confirmé que tenían la misma edad que los de la otra vez, pues tenían pesos que oscilaban entre los 50g y los 60g.
Como me tenía que ir, dejé a mi familia encargada de buscar a la madre y el nido. Hace varias semanas que veíamos a una eriza gordita rondar por la hierba de la pampa y pensamos que muy lejos no tenía que estar. 

A la noche, cuando volví, me dijeron que habían visto una eriza por la hierba de la pampa, así que los soltamos junto a ella y salieron llorando, llamando a su mamá. Vimos que iban todos derechitos hacia dentro así que ya nos relajamos.

A la mañana siguiente me levanté temprano para comprobar que no se habían vuelto a perder por el jardín. Tras una búsqueda exhaustiva, encontré uno que se había debido de extraviar y no había entrado al nido. Estaba mojadito y casi tieso de frío, así que entré corriendo, lo sequé y preparé un par de bolsas de agua caliente para reanimarlo. Mientras, mi madre y yo seguíamos recorriendo el jardín en busca de los demás. Pensé que lo mismo el cárabo de mi casa, hambriento, se los había ventilado...

Salimos a comprar leche de cabra para darle de comer, ya que no sabíamos si su madre los había acogido o los había rechazado y le di una toma. Estaba ya recuperado con el calorcito del agua caliente y se movía perfectamente. Era uno de los pequeñitos morenos que no se asustaba de nada y hasta era suave. A mediodía mi padre abrió la hierba de la pampa y encontró el nido, en el que había una madre y dos crías. Me mosqueé al ver que faltaba la cuarta, pero no la encontramos por ninguna parte. Así que seguí pensando en el cárabo.

Le devolvimos al pequeño y volvimos a cerrar el nido. Sabía que las erizas son muy sensibles y probablemente intentaría mudarse al haber sido descubierta.

Por la noche, cuando ya pensaba que todo estaba solucionado, salí a separar una pelea de gatos (la madre de los gatitos no hace más que fastidiar a los míos) y de pronto escuché de nuevo la llamada de un ericito. Al borde de la desesperación (qué pasa con estos bebés?) salí con una linterna a ver qué pasaba. 

A cincuenta metros, ya en el cauce seco del arroyo, pero aún dentro de mi propiedad, estaba la madre eriza de mudanza. Pero sólo llevaba dos crías. Una era la morena pequeña que había salvado por la mañana, que era la que había empezado a gritar cuando yo salí a regañar a los gatos, y que me contestaba cuando hablaba, de hecho, se me venía a los pies en vez de quedarse con su madre y la tuve que redirigir varias veces, porque me seguía. La otra no pude distinguirla bien si era rubia o morena. 

Si sólo quedaban dos... ¿dónde estaba la tercera? Volví preocupada al nido y metí las manos entre las cintas, buscando la tercera, por si aún estaba viva. Pero no lo estaba. 

Mi padre y yo, tras comprobar que estaba definitivamente muerta, abrimos tristes un agujerito en la tierra y lo enterramos. Al taparlo, vi que empezaba a brillar una luciérnaga justo al lado. Era la primera luciérnaga del verano. 



lunes, 16 de junio de 2014

Pezoncitos de Venus negra - Galletas de chocolate (sin huevo, ni trigo ni gluten)

Esta receta se la dedico a mi amiga Andrea, que acaba de empezar con esto de la HANA y, entre otras cosas, le han quitado el huevo. Así que para empezar a aprender a cocinar de nuevo, pensé que estas galletas tan ricas podrían ser un buen comienzo para practicar nuevos ingredientes y masas.



El nombre se explica solo, me parece, así que paso a la receta. 


 Ingredientes:
  • 340g de harina (255 de harina de arroz y 85 de almidón de mandioca dulce)
  • 180g de azúcar
  • 1 sobre de levadura química Hacendado
  • 1 pizca de canela en polvo
  • 1 cucharadita o dos de vainillina
  • 90g de aceite de oliva
  • 100-150g de chocolate apto
  • Gotas de chocolate mercadona
  • 1 pizca de sal

Elaboración: advierto que el orden es importante.
  1. En el bol donde vayamos a hacer la masa o en un cuenco más pequeño, poner el aceite y el chocolate partido en onzas. Meter 30'' o 1 minuto en el microondas para que se derrita, sacarlo para darle vueltas y ver si no quedan grumos. Esta mezcla le dará casi toda la elasticidad a la masa. 
  2. Añadirle (ya en el bol donde amasaremos) la pizca de sal (para potenciar el sabor)
  3. Añadir en este orden: 
    1. Pizca de canela
    2. Vainillina
    3. Azúcar
    4. Levadura Química
    5. Harina (poco a poco, según se vaya integrando)
  4. A estas alturas la lasa ya no se podrá mezclar con la varilla y habrá que meter las manos. 
  5. Introducir 10-20 minutos en la nevera para que coja algo de consistencia. 
  6. Para darles forma, con una cuchara nos ayudamos para partir pequeños trozos de masa y formar albóndigas que luego aplastaremos. Con el calor de las manos, el chocolate se derretirá un poco y nos ayudará a que no se quiebre la masa al darle forma. Si se te rompen por los bordes, prueba a amasarlas un poco más. 
  7. Colocar en la bandeja del horno más o menos separadas. No crecen apenas nada. 
  8. Poner en el centro de cada una, una gota de chocolate. 
  9. Meter en el horno 30-40 minutos a 175º, hasta que al tocarlas con un tenedor en la superficie no se rallen casi nada. 
  10. Sacar y dejar enfriar bajo un paño de cocina. ¡No las toques hasta que estén frías! porque se romperán. 

Nuestra anécdota: probamos tres galletas. El resto se quedaron descansando en la encimera mientras nos bañábamos. Al entrar... la Tigri había decidido que la bandeja del horno era un buen sitio donde satisfacer sus necesidades.

Y así nos quedamos sin galletas.



Para la próxima, las dejaremos enfriar dentro del horno...




miércoles, 28 de mayo de 2014

Carta de amor a un troll


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Estimado troll:

Tengo la suerte de cruzarme con muy pocos como tú en mis redes sociales, suelo encontrar gente amable, que se dirige a mí con cariño, pero como alguna vez nos hemos cruzado, me he puesto a pensar en ti.

He pensado mucho en los motivos que te llevan a sentarte delante del ordenador llenito de rabia y recorrer las opiniones ajenas buscando la ranura que te va a permitir dejar una guinda de mal rollo colgada en la red.

He visto tu ceja elevarse de satisfacción cuando has descubierto un supuesto fallo, he visto tus dientes de lobo asomando tras tu sonrisa triunfal.

Te he imaginado tecleando fuerte, cargadito de razón, como el señor con el palillo torcido en la boca que da puñetazos en la barra del bar experto en la fórmula española del debate:

Gritos + Palabrotas + Odio= Razón

Desde aquí oigo el golpe fuerte que le das a la tecla “Intro” cuando has descargado. Como el que aprieta el botón de la cisterna para mandar su mierda a un punto inconcreto del universo.

Y luego te he visto levantarte a tu vida normal de persona normal, de vecino que siempre saludaba. Te veo en la piscina de bolas con tus hijos, en una barbacoa de domingo sin camiseta, en el ascensor saludando.

Siempre saludaba.

Y me ha dado por pensar en qué es lo que te lleva a ponerte una máscara cobarde para hacer esas cosas.

Eres como el chulito de pega que grita: “Sujetadme que lo mato” en una pelea deseando que lo sujeten porque se muere de miedo.

Como el que pega el chicle debajo de la mesa sólo porque no le ven, como el que mea fuera aposta nada más que para joder al que venga después, el caballero siniestro que sólo gana batallas tristes.

Me ha dado por pensar en la falta de cariño que te lleva a buscar la atención de alguien en internet a base de insultarle, como cuando de niños tirábamos de las coletas a la niña que nos gustaba para que, por lo menos, se enfadara con nosotros.

Y me has dado una ternura tremenda.

Quiero que sepas que, en mi caso, me duras el tiempo que se tarda en darle a la tecla de bloqueo, que eso que buscas no lo vas a conseguir, que a mí de la coleta sólo se me tira una vez.

Que no voy a publicar tus escupitajos, que no te voy a dar el segundo de gloria que buscas, que no tienes razón por decir así las cosas, que pierdes la razón por decir así las cosas.

Que no tengo tiempo para tus frustraciones, que si tienes la necesidad de volcar tu rabia en alguien que no te puede devolver el golpe porque no te conoce y no te alcanza, tienes un problema de abrazos.

Que si quieres hablar, debatir, contrastar opiniones, matizar con educación, bien.

Que si quieres descargar en mi Facebook, Twitter o Blog todo lo que no te atreves a decirle a los que te han convertido en un macarra cibernético disfrazado de ser humano, mal.

Por eso esta carta es de amor. Porque lo que siento las pocas veces, afortunadamente, que me encuentro a los de tu tribu, es una pena tremenda, y unas enormes ganas de darte el cariño que te falta, como quien encuentra un perrillo maltratado.

Te quiero, troll. Pero sólo como amigo.

Saluda a tus iguales de mi parte, yo ya no puedo porque los bloqueé y, al fin y al cabo, tú siempre saludas.

sábado, 10 de mayo de 2014

La bolsa de plástico (cortometraje)


"Plastic Bag": Un trabajo muy bien hecho, realizado y puesto en escena con gran delicadeza. Las emociones que puede despertar una simple bolsa de plástico durante su "vida" hasta acabar buscando en la isla del Pacífico de plástico (que mata cada año a 100.000 mamíferos marinos) como su paraíso terrenal, en donde espera olvidar el dolor de que su "madre" lo alejara de ella cuando dejó de serle útil.

Una denuncia ecologista que apela a nuestros sentimientos, siempre con una gran sensibilidad. Forma parte de una serie de 11 cortometrajes (Futurestates) que nos dan diferentes perspectivas del mundo futuro si seguimos haciendo lo mismo que hacemos hasta ahora.

domingo, 4 de mayo de 2014

Cota-K en París - Día 1

 Bueno, pues aprovechando la estancia de doctorado de Mugen, me he venido unos días a París. En concreto, 12 días.



Después de hacer cola dos veces, porque la primera vez el de información nos lió y nos mandó a fuera a buscar la visita guiada gratis en español que hay todos los sábados a las 14:30, cuando se empezaba dentro, conseguimos ver la gran Nôtre Dame por dentro. Habíamos desayunado en un bar con vistas a la catedral justo a la salida del metro y fue estupendo, con el solecito que hacía. Aunque en España estamos ya casi en verano, aquí aún hace bastante frío.
 


 Estuvimos dentro bastante tiempo. Era impresionante, mira que ya he visto catedrales góticas, pero esta es, con mucho, mi preferida desde que soy pequeña. Las vidrieras, las columnas, la altura de las bóvedas, el aire de misterio que se respiraba a pesar del jaleo de los turistas... sigue siendo mi preferida.


 Casi al final, encontramos un lector de CDs con cascos con música de Guerrero, Victoria y Josquin Des Près. Aunque yo llevaba toda la mañana con la canción de Esmeralda (la del Jorobado) en la cabeza, fue mágico ponerle la música apropiada a este impresionante escenario. Con los pelos de punta y tres canciones después, salimos a la calle.

La visita a las torres la dejamos para más tarde, pues un amigo español que también está haciendo su doctorado aquí, nos invitaba a dar una vuelta por Montmartre.

 Subimos la colina donde se levanta la impresionante iglesia del Sacré Coeur (Sagrado Corazón), de estilo neobizantino, construida tras el asedio prusiano por dos empresarios agradecidos por haberse librado de la invasión. Los jardines estaban llenos de gente pasando la tarde y disfrutando del atardecer y la agradable temperatura que aún hacía.

 Al rodearla me di cuenta de que parecía Minas Tirith y casi esperaba ver aparecer arqueros con cascos alados entre sus ventanas.


Vista de la parte trasera del Sagrado Corazón
Minas Tirith (John Howe)
¿A que son iguales?



 Más tarde callejeamos por el barrio y nustro amigo Miguel nos llevó al puesto de verduras del señor Collignon, donde se hizo Amelìe, y poco después pasamos por la famosa cafetería donde trabajaba ella.


En resumen, un día muy completo y lleno de emociones. ¡¡A ver qué nos traen los siguientes!!

Cota-K en París

Los planes improvisados son los que mejor salen. Por eso ayer cogí un par de aviones y me planté en casa de Mugen (billetes cortesía de su mamá).
Y aquí estoy, en la Île de la Citè, haciendo cola para entrar en Nôtre Dame.

viernes, 18 de abril de 2014

Curso de manipulación y anillamiento - Blog in vivo. Día 3. Rapaces y aves peligrosas

Hoy ha sido un día largo. Esta mañana hemos seguido anillando, y hemos dado teoría sobre la datación de la edad y las pistas para determinarlo. Como pajarillo especial, cayó en la red un papamoscas cerrojillo (Ficedula hypoleuca) joven del año pasado.

Luego hemos comido temprano y hemos salido a la Masía Can Sala, donde tienen animales exóticos, para hacer prácticas con rapaces y otras aves grandes.

Había un halcón gerifalte y uno peregrino, con los que practicamos la manera de agarrar una rapaz y controlar sus patas (lo más peligroso) y su fuerza cuando aleteaban intentando escapar. Vimos métodos de radio-tracking en rapaces y un huevo de halcón.

Después nos regalaron los chalecos de anillador con el logo de la organización y entramos en el cercado del emú para practicar la inmovilización para hacerle un sexado. Era peligroso porque los emúes tienen una defensa con el tarso, que está muy afilado.
Al.final aprendimos a sujetarlo entre cinco personas.

A la noche vimos cómo montar una red de suelo y luego pusimos las redes japonesas con reclamos de mochuelo (Athene noctua) y cárabo (Strix aluco) ya que al atardecer se escuchaban cerca.

Al ratito encontramos un mochuelo precioso, macho, que pasó por varias manos tras anillarlo.

Me voy a acostar ya, que muero de sueño... Día largo y muy interesante, pero agotador...

miércoles, 16 de abril de 2014

Curso de manipulación y anillamiento de aves - Blog in vivo. Día 2 (tarde)

Esta tarde, tras una reparadora siesta, hemos montado 7 redes más en el soto de un arroyo, que junto con las otras 7 que rodean una pequeña laguna conforman toda la batería de redes que cubren el ecosistema ripario. Hemos tenido un par de zorzales y mirlos  (Turdus merula), un agateador y un par de currucas cabecinegras (Sylvia melanocephala).

Al.final también tuvimos un par de aviones comunes (Delichon urbica) a los que bautizamos como Iberia y Rayaner. Los anillamos en sus preciosas patitas plumudas (las plumas les cubren tó el tibiotarso) y les sacamos malófagos de la cabeza.

Cerramos las redes con la última luz. Mientras estábamos en ello, practicando un nuevo método que llaman 'francés' porque unos anilladores franceses fueron quienes se lo enseñaron, entró en la finca un coche de la policía. Resulta que gente del otro curso habían salido grabando por la calle y la gente del pueblo se había asustado y les había llamado, pensado en ladrones. Al final se fueron al comprobar que no pasaba nada, pero tardaron porque se paraban a preguntar a todos los grupos que por qué teníamos redes...

Curso de manipulación y anillamiento - Blog in vivo. Día 2 (mañana)

Después de una complicada noche por la diferencia de horario con los del curso de bioseguridad (nosotros nos acostamos a las 22h y ellos volvieron con demasiadas ganas de reír a medianoche...) hemos dado un madrugón para llegar al punto de encuentro con los anilladores de chorlitejos.

Hemos bajado a la orilla del río Ripoll a la altura del viaducto y hemos montado las redes en la oscuridad. En seguida el anillador sacó el primero y ns explicó el por qué de su investigación: fenología de muda, éxito reproductivo, puestas de reposición...

Manuel, uno de los profes, recogía malófagos y ácaros y estuvimos buscando en la nuca y bajo las plumas cobertoras hasta que encontramos uno de cada. Él los conserva en alcohol de 98% para hacer estudios de ADN y sacar la taxonomía. Mi método es distinto: los maté con éter y los conservo en alcohol al 35% para montarlos en portas e identificar mediante fotografía.

Las hembras de chorlitejos tienen la cara más marrón y el anillo periocular amarillo mensaje grueso. Sin embargo lo machos la cara es más negruzca y el.anillo periocular amarillo mucho más gordito.

Tras 5 chorlitejos dimos por terminado el anillamiento de éstos bichitos tan simpáticos.

Al volver desayunamos y recuperamos fuerzas antes de abrir las redes de nuevo. Al ratito nos llamó Manu con una polla de agua (Gallinula chloropus) que fue la protagonista de la mañana. Entre todos la anillamos y la medimos, entre picotazos y protestas de la pobre gallineta.

Más tarde vino una chica a.hablarnos de un estudio con avión común (Delichon urbica) y contaminación ambiental en los municipios de Cataluña, muy interesante.

Esta tarde nos espera más montaje de redes en la ribera de la finca y anillamiento a mansalva.

martes, 15 de abril de 2014

Curso de manipulación y anillamiento - Blog in vivo. Día 1

Hoy hemos anillado un buen puñado de carboneros, gorriones y otras paseriformes. Los profes han explicado todo desde cero pero ha.ido bien. Como yo era de las pocas que tenía experiencia, me han tocado los primeros. A media mañana cayó un Pico viridis, un carpintero entero verde y la cabeza roja.

Por la tarde han traído desde un centro de recuperación seis autillos para que los liberemos en la finca. Los depositamos en una caja-nido en lo alto de una casa abandonada y los vimos salir al caer la tarde.

En las últimas capturas de la tarde han caído dos de los pajarillos más pequeños de Europa: un chochín (Troglodites troglodites) y un buitrón. Casi casi del tamaño de un colibrí.

Ha sido un día interesante, he visto y aprendido otra forma de hacer las cosas y he tocado mucha pluma. Mañana nos levantamos de madrugada para ir a anillar chorlitejos al río Ripoll. ¡Deseadme suerte! Me voy a dormir...

Curso de manipulación y anillamiento en Lli¢a, Barcelona - Blog in vivo. Día 0

Acabo de llegar a la estación de tren de Parets del Vallés. He quedado aquí con Jordi, mi contacto y organizador del curso, para que me lleve a la finca de Can Manent, donde está la base de operaciones.

Al ratito, mientras cenaba mi ración de melón, llega y nos vamos a la finca. Como es tarde, inflo el colchón y pongo el saco. Ronda rápida de presentaciones y ducha con los cantos nocturnos de los ruiseñores que entran por la ventana. Estoy reventada, tras todo el día pateando Barcelona con mi prima Ro. 

Buenas noches!

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