jueves, 25 de junio de 2015

¡Mis dos Pequemiaus necesitan casa!

El origen del nombre de los pequemiaus está en un capítulo de hora de aventuras:







¡Son tan lindos! Y quieren mucho amor...

El antes...





¡Y el ahora!


¿No te dan ganas de adoptarlos?

Más fotos aquí.

Tirabeques ecológicos con jamón ibérico

El güertino va creciendo y es una mancha verde entre la fusca seca. 

Flor de la planta de los tirabeques (guisantes)
Los guisantes (de la variedad tirabeque) han dado bastantes frutos, y ya están acabando su producción. Son típicos de la provincia de Aragón, más al norte, y su temporada es marzo-abril, pero como los hemos plantado un poco tarde, además del calor excesivo de este mayo y de nuestra región, ya se han agostado y los últimos salían un poco deformes.


Las plantas de los tirabeques ya empiezan a secarse mientras las judías blancas (a la izquierda abajo) empiezan a echar las primeras vainas.
 Así que hemos recogido los últimos y hemos cocinado los que habíamos acumulado en la nevera. 

 
Con ajos también del huerto, huevos de las vecinas gallinas y jamón ibérico de bellota, hemos hecho un plato exquisito sin alérgenos, después de investigar en internet cómo se pueden cocinar. Son muy suaves y dulces, y en internet la gente habla verdaderas maravillas de esta verdura de sabor suave y tacto crujiente.

Flores de calabacín ecológicas en tempura rellenas de queso y pollo.

Hoy os traigo una receta de mi güertino. El año pasado estuvimos en la casa rural Valle de Mira, en Valverde de Leganés, donde tenían un huerto ecológico y nos regalaron las semillas de la okra ecológica. La mujer también nos contó que hacían las flores de calabacín rebozadas para comer, y como tenemos tanta sobre producción no pasa nada por coger unas cuantinas.

¡Realmente estaban muy buenas! La receta completa aquí, en mi blog sobre el güertino.

jueves, 18 de junio de 2015

Pan de trigo sarraceno o alforfón en panificadora - Nuevas versiones

Según se repiten las recetas, se van modificando. Este pan me quedaba muy denso y se me bajaba la masa por el centro al hornear. En el grupo de recetas de FB me comentaron que podía ser exceso de levadura (de la de panadería) así que la última vez probé a echar la mitad y funcionó. 

Además, con los nuevos ingredientes que se barajan en los grupos de celiacos, que son auténticos laboratorios, hay nuevos ingredientes que se pueden combinar y funcionan bastante bien. 

Aún tengo que probar la masa madre de trigo sarraceno y arroz, que alguien colgó (no recuerdo quién, que me perdone por no citarla, si te pasas por aquí avísame y te enlazo). 

Aquí la nueva versión de pan de molde de trigo sarraceno, arroz y mandioca. 

Ingredientes: 

  • Líquidos
    • 260g leche de arroz
    • 3 cucharadas soperas de aceite de oliva
    • 1 huevo
  • Sólidos
    • 150g de harina ecológica de trigo sarraceno
    • 100g harina de arroz
    • 60g de almidón de mandioca
    • 1/2 cucharadita de sal (5g)
    • 2 cucharaditas (15g) de azúcar moreno ecológico de comercio justo
    • 1/2 sobre de levadura de panadería seca (Maizena, Mix Shar B...) Antes ponía un sobre entero y el pan se hundía en el horneado, pero al poner sólo medio se ha solucionado el problema.
  • Opcionales (nuevos ingredientes)
    • 1 cucharadita de café de psyllium (el mejor mejorante que he probado hasta ahora)
    • 1 cucharadita de café de de harina de chía
    • 1 cucharadita de café de lecitina de soja
 Las instrucciones son las mismas: 
  1. Echar todos los ingredientes en la cubeta de la panificadora en este mismo orden. O también puedes hacerlo en la mezcladora, o en un bol; en estos casos tendrás que mezclar bien hasta que sea una pasta homogénea, echarlo en el molde y dejarlo reposar en un lugar bastante cálido tapado con un paño húmedo donde pueda subir durante una hora o así.
  2. Poner la panificadora en el programa de Pan Básico (en la SOGO y en la Silver Crest es el 1) o en el de Sin Gluten de la Silver Crest (programa 9), seleccionar tamaño pequeño y el tostado mediano (no ponerlo en dark, porque este pan se tuesta mucho) y ponerla en marcha. 
  3. Cuando esté frío, desmoldar con algo que no sea metálico, por ejemplo con una lengua de silicona. Si le hemos quitado las palas será mucho más fácil, sólo hay que girar los mecanismos de debajo de la cubeta y el pan caerá por su propio peso.
  4. Dejar que se evapore un poco la humedad ¡y comer! 
  5. Este pan congela bastante bien, y se descongela en el tostador sin problemas. Guardar en una bolsa hermética o fiambrera y no tardar más de cuatro días en comer, que se enmohece bastante rápido.  
En breve, nuevas fotos!

martes, 16 de junio de 2015

Pequemiaus sin techo

 Tenemos cinco pequemiaus que buscan casa. Bueno, en realidad tres. Las dos hembras ya tienen casa nueva.


Estas dos preciosas son las chicas, Clara y Heidi, que ya han encontrado casa. Se irán juntas a la misma casa.




Gizmo, con nariz rosa






Flash, el más rápido



Cantinflas, con los bigotes pintados y naricita negra

 Y estos son los tres machos, que quieren mucho amor y que les quieran mucho. Son muy buenos, muy listos y muy limpios.

Hoy hemos tenido un susto. Estaban correteando por el patio y de repente hemos visto pasar dos milanos muy cerca, tanto que les he visto el brillo de los ojos y las uñas de sus patas... y han dado dos o tres vuelos rasantes... podrían habérselos llevado!!!

Estas fotos son de hace un mes. Ahora están así de bonitos. Si quieres adoptar uno de estos peques, escríbeme. Estamos en Badajoz.



jueves, 11 de junio de 2015

Trucos en la cocina - Equivalencias entre harina de trigo con otras harinas sin gluten (arroz, mandioca y patata)

He encontrado este cuadro que resume bastante bien las equivalencias entre la harina de trigo y las harinas sin gluten y sin maíz que se suelen usar.

viernes, 29 de mayo de 2015

Nueva página web de Koré Eventos Musicales | música para bodas y eventos en Extremadura y Portugal



¡Y por fin estrenamos página web! ha sido el trabajo de varias semanas, pero como sigo con fiebre, pues prácticamente es lo único que puedo hacer.

En Koré Eventos Musicales te ofrecemos toda la música para tus celebraciones: bodas religiosas o civiles, bautizos y comuniones, actos académicos o de empresa, cócteles y banquetes... siempre con la mejor calidad y profesionalidad. Gracias al extenso catálogo podemos adaptarnos a todo tipo de eventos y a todos los bolsillos. Estamos en toda Extremadura, norte de Sevilla, y en Portugal.

Podéis visitarnos en www.koreeventosmusicales.com. Echad un vistazo y si os gusta lo que ofrecemos, ¡contad con nosotros!



lunes, 27 de abril de 2015

Documental sobre la Amazonía: Entre la Magia y la Realidad


Este documental tiene muy buena pinta. Está financiado en parte por el AECID, y trata un tema muy actual.

viernes, 17 de abril de 2015

10 semanas y media - Diario de una histaminósica perdía



Nadie sabe lo que me pasa. Tengo a todo el equipo médico investigando y estudiando. Me hacen pruebas, análisis, buscan virus, enfermedades inflamatorias, infecciosas, pero mis análisis están mejor que los de Rafa Nadal. Según las pruebas, estoy sanísima. Excepto que mi temperatura ronda los 37.3 casi todo el tiempo y que sólo con levantarme para ir al baño me canso como si hubiera hecho una maratón por Funchal.

Tras nueve semanas y media con esta fiebre inexplicable, un dolor constante  en el costado izquierdo y punzante pero relacionado con la diarrea en el derecho; además de eso, tengo malestar general todo el día. Y estoy agotada. Empecé en febrero y apenas habré tenido cinco o seis días sueltos en los que mi temperatura ha bajado a 36. Teniendo en cuenta que mi temperatura basal es de 35,5ºC, cuando voy llegando a 36,8 ya me noto con febrícula, y los días que sube de 37,5 para mí ya es fiebre en toda regla. 

Me he vuelto definitivamente de Madeira porque mi contrato había acabado y allí los portugueses además sí que estaban perdidos y faltos de medios. Lo único que hicieron durante dos semanas era hacerme radiografías y mandarme diferentes antibióticos que sólo empeoraban mi diarrea. 

Aquí han encontrado que mi hígado tiene un tamaño que es el doble de lo normal (el año pasado no era así), pero sin signos de adenopatías o cirrosis. Me llega hasta el costado izquierdo. ¿Me causa ese dolor en el costado? Puede ser... o no. Pero la función hepática está conservada (transaminasas y demás enzimas hepáticas en valores normales, sólo están un pelín altas la amilasa pancreática y la bilirrubina indirecta, a expensas de la directa). Además de eso, se ha visto en una entero-RMN y una prueba de tránsito con contraste bárico,  una estenosis ileal que mide 4 cm, es decir, reducción del calibre de una zona en el intestino delgado. Me han hecho un montón de análisis de enfermedades raras, metabólicas, micosis, parasitosis, víricas e infecciosas, pero todo da negativo.

Esta es la resonancia en la que se aprecia cómo mi
hígado abraza al bazo por detrás.
Llevo 12 días ingresada en el hospital. Todos los días pasa mi médico internista, que dicen que es el mejor, a pesar de que es muy serio, además de tener visitas de una neuróloga, una de digestivo y un cirujano. Todos coinciden en que es muy raro, en que los hallazgos no parecen tener relación entre sí (aunque por lo que yo sé bien podrían estar relacionados) y en que esté tranquila porque los análisis todos dan valores normales. Que no parece que tenga nada. Pero a mí eso me inquieta más todavía. Siempre me han dicho que no tengo nada, y me mandan a casa con viento fresco. Me aterroriza que me vuelvan a abandonar y a dejarme en la estacada.

En la cocina se han portado muy bien, he comido durante los doce días sin ningún problema, excepto que una vez se equivocaron y me pusieron un pan que me contaminó la tortilla. 

Solomillo de cerdo a la plancha, muy jugoso y blandito, y revuelto de champiñones con huevo y jamón serrano. El jamón me lo compraron para mí porque de normal no lo tienen y el de york no podía porque tenía fécula. De postre, queso fresco.


Revuelto de judías verdes con ajo y jamón serrano, y filete de merluza encebollado. De postre, piña en su jugo.

Mero a la plancha con guisantes y gambas, y ensalada de pepino. Nunca había comido mero hasta que me ingresaron. Creo que es el pescado más rico que he comido en mi vida. De postre, queso fresco.
Revuelto de espárragos trigueros con cebolla, huevo y jamón serrano, y pechuga de pollo a la plancha con limón. De postre, una naranja.
Espinacas revueltas con ajo y tortilla de atún (ya me la estaba terminando). De postre, piña en su jugo.




Esta es una pequeña muestra de lo que he comido: cuando se quiere se puede. Incluso compraron pasta sin gluten de arroz.

Y los días se hacía interminables... me despertaba con dolor de cabeza que permanecía todo el día, me cansaba sólo de levantarme para el servicio... había días que ni me cambiaban las sábanas, ya que me pasaba el día durmiendo al principio y no querían molestarme. 
Pasillo arriba y pasillo abajo, como los reclusos a los que les sacan de paseo una vez a la semana.

A base de calmantes me quitaron lo fuerte de la migraña que les llevó a ingresarme. Pasaron los días y parecía que la febrícula iba cesando, pero el dolor de cabeza, las diarreas y el malestar general permanecían. Decidieron hacerme una prueba de tránsito intestinal, que ha confirmado la reducción de la luz del intestino, tras mucho pensárselo.


Ahora creen que lo mejor es hacerme una prueba que sólo se hace en Sevilla o aquí pero por la Seguridad Social, hay que hacer papeles, esperar evaluaciones y autorizaciones... esto se está convirtiendo en la historia interminable. 


ACTUALIZACIÓN 18/4/15: Ayer por la noche vino el médico para decirme que si me apetecía (kljsdhkjgadkj...) podía irme a casa ya que la prueba de la cápsula endoscópica no se hacía en el hospital. Si me apetecía... tiene huevos. ¡Ni que hubiera pedido que me ingresaran! Y con lo que echaba de menos a mis gatitos... 

Así que hoy sábado ya estoy en casita.

domingo, 5 de abril de 2015

Chipá quesú - Chipa paraguaya de almidón



A pesar de lo cansada y dolorida que estoy por esta enfermedad invisible que aún nadie le da nombre, hoy me he decidido ha intentar sacar un poco de fuerzas y cocinar algo típico de Semana Santa, aunque se come todo el año: chipas de almidón o chipá quesú. Claro que no son típicas de aquí, sino en Paraguay, jejejeje. 

Hoy, en vez de la receta de Martha, he seguido las instrucciones de un sitio web paraguayo, aunque he mirado varias recetas para ver qué cantidades variaban más o menos. Como las instrucciones decían "amasar pero no mucho" eso me ha hecho decidirme. Claro que mi madre también me ha ayudado un poco, y a pesar de eso he terminado agotada. Pero ha merecido la pena: en cuanto he probado la primera, templada recién salida del horno, me ha transportado al colectivo que me llevaba de Encarnación hasta Ynambú, que siempre han sido las mejores que he probado. También podría ser que me supieran tan bien porque me las comía con mucho hambre después de quince horas de viaje, claro.



Ingredientes para 18 chipas: 
  • 150g de manteca de cerdo (o de vaca, o mantequilla)
  • 3 huevos XXL (o 5 M)
  • 250g de queso semicurado cortado en taquitos pequeños (en el original se usa queso Paraguay, que es amargo y tiene una consistencia harinosa, pero vale cualquier semicurado)
  • 1 cucharada sopera de anís en grano
  • 6g de sal (1 cucharadita de café rasa)
  • 3 dedos de leche (aprox 100ml) Yo he usado leche de arroz, que era la que tenía. 
  • 500g de almidón de mandioca agrio (yo usé marca Codipsa, de importación paraguaya) 
  • 5g (1 cucharadita rasa) de levadura química en polvo, tipo Royal.


Elaboración:
  1. Poner en un bol grande la manteca y el queso cortado en daditos pequeños y darle un golpe de microondas para quitarle el frío de la nevera y ablandarlos (unos 45 seg a 800w) 
  2. Cascar uno a uno los huevos e ir mezclando con un tenedor hasta integrar. 
  3. Agregar el anís, la sal y la levadura, y mezclar. 
  4. Echar en dos o tres veces el almidón, de 200 en 200 gramos. Al principio va a parecer que no se quiere mezclar, ya que la masa parecerá no newtoniana, pero al final se consiguirá una masa que no se pega a los dedos. 
  5. Cuando hayamos echado todo el almidón, parecerá que la masa está muy seca. Echar en dos veces la leche, mezclando bien entre ambas. Si no acepta toda la leche, no la eches. 
  6. Debería quedar una masa que no se pega a los dedos, que se vuelve a pegar cuando hacemos pellizcos y que se moldea muy bien. 
  7. Precalentar el horno a 200ºC.
  8. Formar las chipas con forma de rosquillas. Para ello hacemos un churro finito y pegamos los bordes uno encima del otro, como en el vídeo.
  9. Colocar sobre papel de horno, o base de silicona. 
  10. Hornear 25-30 minutos a 200ºC. 
  11. ¡Comer! Si sobra alguna, guardar en una bolsa con cierre hermético.

viernes, 3 de abril de 2015

Nuevo blog: "El Güertino de Moy"


Y abrimos nuevo blog!! Esto es un no parar. Este año hemos empezado el huerto a tiempo, y vamos a sembrar muchas cositas!! Estamos como locos!! Y todo ecológico, por supuesto. Nada de productos químicos. Usamos compost para abonar, infusiones para tratar las plagas, y asociaciones de cultivos para evitarlas y para protegerlos. 

Visita nuestro Güertino y sigue día a día nuestros avances. 


jueves, 2 de abril de 2015

Delfines frente a Funchal (I)

El último día que Mugen estuvo conmigo en Funchal decidimos dar un paseo en barco para ver delfines. Y tuvimos bastante suerte, ya que en esta épocca del año suelen ser poco visibles. Nada más salir del puerto, un grupo familiar apareció frente a nosotros.




El paseo duró cerca de tres horas, llegando hasta el impresionante cabo Girão, el segundo acantilado más alto del mundo. Allí encontramos otro grupo de delfines comunes que se alimentaban de un banco de peces, y nos deleitaron con muchos saltos. 





viernes, 20 de marzo de 2015

Celda 210 (Segunda parte) - Diario de una histaminósica perdía


Republico este post porque hubo un probelma técnico al publicar desde el teléfono móvil y no me he dado cuenta hasta hoy. 
En mi cuarto hay un cuadro. Menos mal que este no da tanto miedo como el de
la otra vez... pero está torcido. 

Al final, ayer viernes me han dado la condicional. Es decir, que aún no se ha resuelto el caso (no saben exactamente lo que tengo ni por qué) pero el resto de pruebas de momento me las pueden hacer de manera ambulatoria. Menos mal, porque ya empezaba a sentirme como un clic, un muñeco playmobil, sin poder doblar los codos de tantos pinchazos como me llevan dados en la última semana. Entre uno y tres análisis de sangre al día... ¡no ha vena que lo soporte durante mucho tiempo! 

Síndrome del Clic
Por la mañana, a las 8 en punto entraba la temible enfermera, que sin darme tiempo a despertarme, me desangraba con cuatro o cinco tubos mientras refunfuñaba. No entiendo su mal humor, con lo divertido que tiene que ser su trabajo, ir por ahí despertando a la gente a pinchazos. 

La enfermera tempranera, con su cara de pocos amigos. 
Poco antes de mediodía entró en mi habitación la cocinera, para decirme que habían encontradao en su despensa un paquete de macarrones Gallo. Yo, desilusionada, le expliqué que útimamente Gallo había cambiado sus pastas para celiacos y ya no eran sólo de arroz, sino que llevaban más cosas y ya no podía tomarlos. Al rato vino, con el paquete para que viera que sí, que eran de arroz. ¡Menuda reliquia! Pero cuando aparecieron con la bandeja un ratito después, a pesar de que no son los mejores macarrones, me los comí con mucho gusto, a pesar de que llevo más de un mes sin apetito. Venían salteados con un picadillo de jamón serrano y champiñones. Además, de segundo traían un buen filete de mero con calabacines a la plancha. Nunca había comido mero, pero me encantó, estaba buenísimo. 

El pan normal de trigo hay que perdonárselo, el primer día traía pan de celiacos pero se lo llevaron de vuelta cuando les dije que no podía. Y no les dije nada del pan de trigo, ya que mi madre y mi hermana se lo comían muy contentas.


Por la tarde vino a visitarme el internista, que me da un poco de miedo. Ya mi doctora me había advertido, de que un chiste no me iba a contar, pero claro, yo no he ido al hospital a que me cuenten chistes. Sin embargo, ha sido gracioso a su manera. Y está empeñado en descubrir qué me ocurre. Pero a la luz de las pruebas de esta semana (voy a salir fosforita del hospital, brillando en la oscuridad, de tanta radiación), las que quedan me las puedo hacer de manera ambulatoria y no tiene mucho sentido que me quede más tiempo. Así que la semana que viene volveremos a la misma hora en su canal de siempre. 

Las chicas de la cocina me dijeron que habían comprado pepino especialmente para mí, y por lanoche me han traído una ensalada de pepino y cebolla, y una cena muy paraguaya: filete de ternera y arroz rehogado. Para el postre, piña en almíbar, muy refrescante. 


La verdad es que la estancia en el hospital se ha hecho mucho más llevadera de lo que había pensado, sobre todo se me hacía cuesta arriba pensar en el asunto de las comidas: habiendo leído tantas historias aterradoras de los celiacos en los grupos de feisbuk, me esperaba cualquier cosa! Además, el apoyo de todos vosotros, que casi he sentido como si hubierais venido a visitarme, ha sido fundamental. Mi médico se sorprendía del ánimo con el que estoy enfrentando esto, pero ¡una gran parte os la debo a vosotros! 


miércoles, 18 de marzo de 2015

Celda 210 - Diario de una histaminósica perdía.

Hace tiempo que mucha gente me pregunta que cómo hago para salir a comer. A menudo comento que "no saliendo".

Pero, ¿qué ocurre cuando no te queda más remedio?

Cuando me dijeron que me iban a ingresar en el hospital de CLIDEBA, mi madre me dijo que me haría la comida en casa y me la traería. Sería un lío, pero era una solución.



Sin embargo, mi doctora lo primero que hizo fue redactar con mi ayuda un folio con instrucciones para la cocina, y les ha hecho llamarme todos los días para preguntarme el menú que podía tomar. Mi doctora es un cielo.

Y parece que funciona. Hoy me han traído pescado a la plancha con arroz salteado con gambas y queso fresco. Y de postre naranja.

Anoche fueron filetes de pollo con arroz salteado con ajito y piña en almíbar para el postre.

Es la primera vez que como fuera de casa en España algo cocinado sin peligro (curiosamente solo había podido hacerlo hasta ahora en Paraguay). Y puedo confirmar lo que mucha gente me había comentado: que en este hospital se come fenomenal. Las cocineras están muy preocupadas porque solo pueden prepararme un plato, y me pondrían más comida si las dejara, pero como estoy sin hambre y además no acostumbro a comer mucho, con esto me sobra. Lo único que no pueden hacer nada con los desayunos, pues sirven bollería. Pero me calientan mi leche de arroz y me traen un cuenco para que pueda hacerme mi papilla de arroz con cacao.

Os iré contando día a día lo que me preparan, porque después de tantas historias dramáticas que conocía de alérgicos y celiacos en hospitales estaba bastante asustada. Creo que debería ser un ejemplo a seguir en otros lugares, el cariño y la atención que ponen cada vez que me preguntan, y se lo agradezco de todo corazón.

lunes, 9 de marzo de 2015

Censo de mar en febrero. Viaje a Porto Santo en Velero.


El cielo está color panza de burro y no se adivina dónde está el sol. El mar se agita con un brillo aceitoso, como plomo fundido. Miro a mi alrededor y no veo más que el perfil cambiante de las olas que se agitan con crestas de espuma.

El bamboleo y os golpes de las olas son tan fuertes que el skipper Marc se levanta y quita el piloto automático para enfrentar las olas con un movimiento de zig zag. Yo siento que el desayuno se levanta como las olas que nos golpean, salpicándome la cara con una lluvia fina que me empaña las gafas. Estamos doblando la punta de San Lorenzo, en dirección porto Santo. Las olas crecen y comienzan a hacerse cada vez más violentas. Hace mucho viento y Marc arría las velas. El agua está tan revuelta que no puede saberse de donde vienen las olas; da la sensación de que nos atacan por todas partes.

Mapa de Madeira, Porto Santo e Islas Desertas
Fuente: Wikimedia

En algún momento a la altura de la Punta de San Lorenzo empiezo a vomitar. Menos mal que encuentro un lugar a sotavento para no provocar una desgracia. Vomito tantas veces en las siguientes 5 horas y 40 kilómetros que pierdo la cuenta, y la noción del tiempo. Es una pesadilla. No hay ningún lugar estable, ni se ve tierra delante de nosotros, hay demasiada neblina. Cada vez que me inclino sobre la baranda del velero parece que va a ser la última, que después me encontraré mejor; pero lo que realmente ocurre es que me derrumbo sin fuerzas a un lado del timón y caigo en un sopor en el que sueños extraños y pensamientos se mezclan con la música de la radio y los chapoteos del barco. Desvarío y sueño cosas sin sentido. Mientras, Cátia tiene que hacer todo el trabajo; yo no me encuentro en condiciones de censar nada ni de apuntar en el registro. Por suerte, en enero no hay mucha actividad animal en pleno mar. 



Ilhéu do Farol, en la Punta de San Lorenzo.

Comienzo a tiritar de manera incontrolable. A pesar de que llevo un pantalón de invierno y unas mallas debajo del peto del traje de mar, y camisetas térmicas y polar bajo la chaqueta del traje de mar, no puedo escapar del frío. Entrar a la calidez del camarote significaría un camino demasiado largo para la próxima vomitona, y más mareo. me calo bien el gorro y la capucha de la chaqueta, pero en cuanto me subo el pañuelo a la altura de la boca me vuelven a dar náuseas. Así que tengo que soportar el frío si no quiero echar los higadillos, porque a esas alturas no me queda nada dentro. 


Llegamos al puerto de Porto Santo y amarramos. Allí el mar estaba más protegido y empecé a sentirme mejor. Un rato después estaba comiendo tranquilamente y bebiendo, casi como si no hubiera pasado nada.

Paseamos por la ciudad de Porto Santo. A estas alturas del año no hay mucha animación, pero un par de bares a los que nos llevaron los amigos de Cátia estaban muy bien. Marc nos acompaño y lo pasamos estupendamente. Parecía mentira que unas horas antes estaba deseando morirme. 

Al día siguiente amaneció con una ligera capa de nubes que se fue diluyendo a lo largo del día. El mar había mejorado muchísimo, y después de un buen desayuno estuve perfectamente. Nos turnamos cada 3 horas para alternarnos con el censo y mientras una oteaba el horizonte la otra descansaba los ojos con el agradable meneique del velero. 

Justo cuando se me ocurrió entrar en el camarote, escuché que Cátia me llamaba. 

-¡Golfinhos! 

Agarré la cámara y salí rápidamente, a tiempo de ver cómo cuatro delfines mulares (Tursiops truncatus) chapoteaban a ambos lados del velero. Era la primera vez que veía delfines en libertad. ¡Fue espectacular!

En el velero era increíblemente difícil pillar a uno de los delfines saltando, entre el movimiento del barco y lo imprevisibles y rápidos que eran. 
Poco después vimos una pequeña tortuga verde (Chelonia mydas) muy cerca de la superficie, tomando el sol, y vi saltar un pequeño delfín pintado (Stenella frontalis) cerca de la popa. Pero apenas vimos aves hasta que no nos acercamos a tierra. 


Terminamos de dar la vuelta a Porto Santo y nos dirigimos a Madeira. Esta vez, gracias a que estaba la marea alta, pudimos atravesar por el canal entre los islotes de Desembarcadouro y Farol, evitando las horribles corrientes del extremo de la Punta de San Lorenzo, para dirigirnos a nuestro destino, la Quinta do Lorde, un puerto cercano. 

Volví a ver el islote en el que había vivido cinco días hacía unas semanas pero desde otra perspectiva, a nivel del mar, que me encantó, y saludé al islote Bartolo. 


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