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martes, 21 de abril de 2009

Vecindario

Ya estamos en primavera. Y apesar de la lluvia, todos están como locos por sacar adelante a sus familias.

Este año, a parte del nido de herrerillo común (Parus caeruleus) que hay junto a mi casa, un par de cárabos (Strix aluco)han decidido anidar justo en la encina que da sombra a mi aparcamiento.

Uno de los herrerillos, esperando su turno
para entrar en el nido a alimentar a su prole

La hembra de cárabo,
que se pasa todo el día en el nido.

A veces, por las mañanas, están los dos adultos en el nido, y se pueden ver sus cabezas. Si tienes suerte, o si haces mucho ruido, puedes despertarlos y te miran con esos ojos redondos un momento, hasta que deciden que no eres un peligro para su nidada, antes de empezar a guiñar los ojos con sueño. Por la noche, cuando llegas tarde, o sales a cerrar la cancela antes de acostarte, puedes escucharlos con su peculiar "Kuuick, kuuik" o su canto de alerta "uuuu, uuuu, uhuhuhu". Si imitas este último, puedes hacer que vayan a donde tu estés, y "charlan" contigo Esto me lo enseñaron en Doñana el año pasado, y han llegado a rodearme 7 u 8, en plena temporada de celo, hace un par de meses. Por la noche, muchas veces los oigo en mi ventana, y casi me dan ganas de salir y espantarlos; puede llegar a costarte dormir. También se oyen los pollos, piando muy flojito, cuando llega uno de los padres, seguramente con comida. A ver si convenzo al Pajarero de anillarlos antes de que vuelen.

viernes, 14 de noviembre de 2008

Jornada de Anillamiento


Me levanto (tras cuatro horas de sueño) a las 6 de la mañana. El frío se me cuela hasta debajo del pijama cuando empiezo a vestirme; el termómetro exterior marca 2 grados sobre cero. Hoy ha caído la primera helada del invierno. Me encebollo con capas y capas de ropa, desayuno lo que me permite mi estómago a estas tempranas horas y salgo pitando con las cosas del campo.


Colocado la red japonesa,
uno trabajando y los demás mirando,
como auténticos españoles

Hoy hemos ido a anillar pajaritos con el Pajarero, cerca de la Dehesilla. Hemos ido bastante gente, entre ellos Cancho, Pomulates, Car, Pipe y Jorge; Franki se ha acercado a última hora, ya cuando recogimos las redes, que ha venido de Córdoba este finde por ser fiesta y nos ha echo una visita.


Curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala)


Hemos anillado cerca de 30 pajaritos, todos paseriformes, ya que el método de las redes japonesas no permite otra cosa. Las colocamos entre unos chaparros atentamente observados por la Chunga, la labradora del Pajarero, y luego nos tomamos un cafelito (del termo de Pipe) mientras esperábamos la primera tanda. Currucas cabecinegras y capirotadas (Sylvia melanocéphala y Sylvia atricapilla), petirrojos (Erithacus rubecula) y poco más; tres verdecillos (Serinus serinus) han sido de los más manoseados, porque había un macho, una hembra y un joven, y con los tres en la mano se veían bastante bien las diferencias; además, ya en enero se pueden ver y escuchar en la universidad montones de ellos en celo, con su paroteo alegre, por lo que son bastante populares.

Serinus serinus, verdecillo


A veces los pájaros se estresan tanto que
podemos hipnotizarlos (no está muerto)

Un herrerillo (Parus caeruleus) especialmente violento fue el bautizo de uno de los chicos que venían nuevos. Tres recapturas en toda la mañana, que no está nada mal. Es decir, capturamos tres pájaros que ya estaban anillados de otras veces, en el mismo sitio además.

Al final de la mañana encontramos un triguero (Miliaria calandra), una tarabilla macho (Saxicola torquata) y un par de mosquiteros comunes (Phylloscopus collybita) Los mosquiteros son muy delicados, así que hay que anillarlos y medirlos lo más rápido que se pueda, y soltarlos cuanto antes.

Triguero (Miliaria calandra)

Tarabilla común (Saxicola torquata)

Mosquitero común (Phylloscopus collybita)

Las medidas que se toman son las del ala y la cola, el tarso (con todos los deditos cerrados desde el puño hasta el callo, no hasta el codo) y el peso. Además se anota el sexo (puede distinguirse por plumaje dimórfico [en las tarabillas y los verdecillos por ejemplo], por medidas de las plumas [en el triguero] o no ser distinguible, como es el caso de los petirrojos) y la edad (según la muda, los pollos nacidos este año aún están mudando o no mudan, sin embargo, los adultos tienen ya todas las plumas nuevecitas y brillantes)


Igual que hay distintos tamaños de pájaros, hay distintas "tallas" de anillas. Van identificadas por un modelo especial(N, AH, 2, 3, HA y muchos más) que se corresponde con un tamaño. Hay tablas que te orientan sobre el tamaño de anilla que debes poner a un pájaro, y a veces no tiene relación directa con el tamaño del mismo; por ejemplo, un herrerillo tiene un número mayor que un petirrojo, pues sus patas son fruto de una
adaptación evolutiva que les ha permitido alimentarse por debajo de las ramas, cabeza abajo.

Comparación entre las plumas de un petirrojo pollo
(Erithacus rubecula) (ala de arriba) con uno adulto (ala de abajo).

Alrededor de la una del mediodía empezamos a pensar en quitar las redes, pues a esas horas empieza a bajar la actividad de los pájaros y apenas se mueven. El calorcito empieza a sentirse ya a medio día, pero los pies siguen entumecidos. Nada que un ratito de brasero en casa no pueda remediar.


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