Estamos cara a cara. Tú y yo, y nadie más. Me miras, te miro. Estamos solos.
Hacía años que no me acercaba a ti, que no podía olerte, que no podía tocarte. Alzo una mano y te acerco. Quiero saber si tu sabor sigue siendo el mismo. Mi cerebro me chilla que no debería hacerlo; llevaba tanto tiempo sin ti...
Las sensaciones se multiplican. Había olvidado tu sabor, tu tacto, tu tibieza en mis labios, el aroma que me envolvía con cada mordisco que te daba.
Acabé el plato de macarrones de trigo casi temblando. Todo era posible.
Pasaron 10 minutos. No pasó nada.
Cumplí las primeras dos horas. Nada aún. El miedo me atenazaba... ¿me habían sentado bien o era la calma que precedía a la tempestad?
Las primeras 8 horas me sentía como en un sueño; me parecía tan irreal... ¿no estaría en coma, en el hospital, y todo esto era un sueño?
La pauta de introducción de nuevos alimentos que me había dado Lizaso era una ración de un alimento a la semana, o como mucho cada 3 días. Si no hay reacción de algún tipo en 72 h, puede considerarse que no me afecta.
Han pasado ya 80 horas. He cruzado la frontera final, y sigo estupendamente. Solo que con un susto en el cuerpo que pa qué, después de dos años en los que mis peores pesadillas eran con el trigo. A otros les asustan las piñas...
Es el segundo cereal que pruebo. En agosto probé el maíz, y a los 10 minutos estaba para morirme, con 5g de maicena en el bizcocho. El maíz había intentado tomarlo hace casi dos años, con el mismo resultado.
Pero el trigo me ha sentado bien. Elegí los macarrones porque sabemos que sólo lleva trigo (los hice con huevo y jamón, para darles gracia). Parece una noticia buena. Y lo es. Pero... lleva aparejadas muchas dudas y posibles conclusiones que no son tan buenas.
El trigo me ha dado positivo en el análisis que me hice en Labsur, el laboratorio de Elorza, en Sevilla, hace dos años. Por ello, me quitaron todos los cereales, excepto el arroz, por las sustancias similares que se encuentran en ellos. Desde entonces, he vivido a base de arroz, y con muchas dificultades para encontrar aportes de hidratos de carbono, como ya sabéis.
Este verano, el Dr. Lizaso me recomendó que volviera a probar los cereales, ya que en SU análisis no me daban positivo, así como la naranja. Me moría de ganas de probar el trigo... pero me daba tanto miedo...
Y ahora... ¿qué? Las preguntas me dan casi más miedo que las respuestas, o quizás por eso mismo no me atrevo ni a plantearlas...
Sacad vuestras propias conclusiones. Yo me siento incapaz, excepto, quizás, de concluir que puedo comer ¡PAN!
Si te gusta mi blog...
Me presento a un concurso de blogs en español, como difusión del idioma y buen uso de él en internet.
Si te gusta mi blog, dame tu voto aquí y demuestra tu apoyo a La Maldición de la Cordura; ¡me harás muy feliz!
Además, se sortean tabletas para los votantes.
Si te gusta mi blog, dame tu voto aquí y demuestra tu apoyo a La Maldición de la Cordura; ¡me harás muy feliz!
Además, se sortean tabletas para los votantes.
domingo, 9 de diciembre de 2012
Frontera final. Y ahora... ¿qué?
Etiquetas:
alergias,
histaminosis,
trigo
| Reacciones: |
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

La primera conclusión es: Dios escucha nuestras oraciones.
ResponderEliminarLa segunda: siempre hay luz al final del túnel.
La tercera: no te comas el coco, cómete el pan.
La cuarta: solo has hecho lo que los médicos te han ido indicando. No te sientas culpable si alguno de ellos se equivocó.
Estoy de acuerdo totalmente con lo que dice Rosa.
ResponderEliminarAhora que? Pues probar mas cereales, incluir el trigo poco a poco, y también, cambiar tu recetario e incluir más platos, con aportes distintos, que segurisimo te aportaran energías nuevas ;)
Además, sabes que tienes a todos contigo, que siempre te apoyaremos y te animaremos.
A por todas Marta! =)
Una super buena notícia! Me alegro muchísimo!
ResponderEliminarPan pan claro!
¡Me alegro un montón de que te sentaran bien los macarrones! Quedo a la espera de ver una foto tuya zampándote un bocata de jamón con cara de felicidad, je je.
ResponderEliminarYo ya te comenté que también tengo dudas, pero se supone que la dieta está para eso, para que tu cuerpo se "olvide" de reaccionar mal a ciertos alimentos y con el tiempo reintroducirlos. Si diste positivo al trigo hace 2 años y ahora no, pues será que tu organismo ya no lo considera un enemigo (lo que te pasa con el maíz parece más una reacción alérgica que histaminosis, la verdad).
O a lo mejor estamos haciendo el tonto y en realidad lo que nos está matando es algún colorante/conservante/mierdas varias que echan en la comida y no somos capaces de identificarlo (echan tantas cosas, yo estoy segura de que no declaran todo lo que añaden...). Yo, antes de ponerme a dieta, tenía unos episodios horribles de diarrea (muy esporádicos, eso sí) con unos retortijones que me veía morir, y no los relacionaba con ninguna comida en especial. Y en estos meses que llevo a dieta me ha pasado un par de veces más: una de las veces lo relacioné con comer en restaurante, pero la otra no, estaba siguiendo la dieta al pie de la letra, así que alguien me explique porqué me pasó, no entiendo nada.
También es verdad que desde que sigo la dieta no me encuentro cansada constantemente, así que algo de verdad habrá.
Mucho ánimo y a seguir comiendo...