miércoles, 26 de septiembre de 2012

Pastelitos de pavopollo y puerro caramelizado al microondas - Recetas sin gluten, sin lácteos y todo eso.

Esta receta viene muy bien para los días apresurados de principio de curso. Para llevarse al cole, o al trabajo, como tentempié o como comida completa. Yo he elegido los moldes de madalenas, porque les permite hacerse más uniformemente (en el micro el centro suele quedarse crudo, si hay mucha distancia entre el centro y el borde, puede quedarse crudo por el centro y seco por los lados).

A mí me vienen fenomenal, para un día de prácticas, o una cena rápida. La receta la escuchó mi madre por la radio, de Sergio el de Las Mañanas de la 1, y luego yo le he hecho algunas modificaciones para adaptarla. 


Ingredientes (yo hice la mitad de todo):
  • Una pechuga de pavo o pollo
  • Puerro 
  • Zanahoria (yo no)
  • un vaso de leche vegetal (si es animal, un vaso y medio)
  • Cuatro huevos
  • Sal y pimienta
  • Azúcar (opcional)
  • Jamón en dados

Elaboración:
  1. Cortar el puerro (y la zanahoria si quieres) en juliana. Rehogar con una pizca de aceite hasta que se empiecen a pochar. añadir casi todo el jamón, reservado algunos para decorar.
  2. Cortar el pavopollo en tiras y añadir a la sartén. Cuando se hayan dorado y el puerro haya perdido la vergüenza, azadir una cucharada de azúcar para que se caramelice y luego apartar del fuego. 
  3. Echar en el vaso de la batidora, junto con los 4 huevos, la leche, sal y pimienta al gusto.
  4. Batir y verter el puré resultante en molde/es de silicona y meter en el microondas. Decorar los copetes con el jamón. 
  5. 4 minutos a mínima potencia, vigilando siempre para que no se salga. Si es necesario, poner de 2 en 2 minutos, aumentando un poco la potencia si es posible.
  6. Desmoldar cuando estén tibios. 
Se pueden comer fríos o templados. Se puede acompañar con mayonesa mezclada con orégano (este Sergio sabía lo que se hacía, os lo digo de verdad, es lo que más le pega).

¡Espero que os guste!

jueves, 20 de septiembre de 2012

Nuggets amorosos


¡Los nuggets  de pollo que me hace mi amor! La receta de Hannah Sin, pero cambiando la harina por harina de arroz, y rebozando con el rebozador de arroz de Orgran.

martes, 18 de septiembre de 2012

Empanada de raíz de yuca (COMO DE HOJALDRE). Recetas sin gluten, sin lácteos, y... ya sabéis.

Bueno, bueno, hacía tiempo que no ponía recetas... pero por falta de tiempo, que tengo varias por ahí archivadas. El cambio de ciudad ha sido un lío y no he puesto todo lo que me hubiera gustado. A ver si estos primeros días de máster, que tengo más tiempo libre, puedo ponerme al día.

Esta empanada es una de las recetas que me dio Ligia antes de irse para Manaos (Brazil). Tengo que decir en su honor, que es lo más parecido a empanada que he comido en los últimos dos años. Os lo advierto: no son muchos ingredientes, pero es larga de hacer (la última vez la hice en dos días), pero merece la pena. Ya estoy pensando en cómo hacer la versión hornazo (una empanada de embutidos y carne, típica de aquí, de Salamanca).


Empezamos:

Ingredientes:
  • 1 yuca mediana, pelada, limpia y cortada en daditos. 
  • 1 huevo
  • 1 puñado de harina de arroz (la que acepte la masa)
  • Sal al gusto
Elaboración:

Masa de la empanada:

Esquina super-crujiente... y ¡muy parecida al hojaldre!
  1. Cocer la yuca durante 3 horas, hasta que pierda el color crudo y se deshaga con los dedos, como patata cocida. Remover de vez en cuando para que no se pegue a la cazuela. Enjuagar y escurrir. Este paso es lo más pesado, y que yo hago de un día para otro.
  2. Dejar enfriar y escurrir (meter en una fiambrera y en la nevera si lo vas a dejar para el día siguiente). Limpiar con los dedos palitos que hayan podido quedar.
  3. Triturar con la batidora (mejor si es potente). Agregar un chorrito de agua si se ha secado mucho del día anterior. Quitar los trozos que no quieran triturarse. 
  4. Esto yo lo hago en la mezcladora porque no tengo fuerza en los brazos, y porque tengo mezcladora, jeje: Poner el puré en la mezcladora, añadir algo más de agua si es necesario (no debe estar muy espesa). Añadir el huevo y la sal. Mezclar hasta que sea una masa homogénea.
  5. Agregar agua y harina de arroz según veamos la cantidad y consistencia de la masa, que no tiene que espesarse mucho. 
Mi relleno: sofrito de calabacines, carne picada y jamón.Pero el de siempre de tomate, carne picada, pisto, atún, etc también vale :)

Para montar la empanada:
  1. En una bandeja enaceitada y con papel de horno (por todas partes) echar un milímetro o dos de masa y meter al horno a 150º. Cuando dore, pintar con aceite para que no se cuartee. 
  2. Sobre esta capa echar el relleno, sin llegar a los bordes. 
  3. Cubrir con más masa. 
  4. Hornear a 150ºC hasta que se dore. Vigilar y cuando empiece a cuartearse pintar con huevo o aceite, y seguir horneando.
A disfrutar! Si puede congelar sin problemas, y luego con un golpe de horno vuelve a estar crujiente y deliciosa.

lunes, 17 de septiembre de 2012

domingo, 16 de septiembre de 2012

¡Ya estoy en Salamanca!


Primera noche sola en la nueva ciudad. El piso ya está limpiado (entre mis padres, la Muy y yo le hemos dado un buen flete), la ropa guardada y la cena cenada. 

¡Deseadme suerte!

jueves, 13 de septiembre de 2012

¡Me voy a Salamanca!


¡La ciudad estudiantil por excelencia! (Bueno, junto con Granada. O eso dicen... ya veremos)

¡Ya tengo las llaves! Dos días en Salamanca, mirando pisos, cada vez más cutres, cada vez más caros... ¡qué desesperación! Auténticos zulos mugrientos, húmedos (¡humedad en Septiembre!), en definitiva, que ni Marie Curie habría vivido allí. Entre ellos sólo se presentaba una opción: una preciosa (y cara) buhardilla en un barrio nuevecito, cerca de la universidad. Pero es que este año no puedo permitirme compartir piso: si ya es difícil convivir con gente que sabe lo importante de la higiene cocineril para mi alergia alimentaria, imaginaos con gente que probablemente pase de mi. Y tras la mala experiencia de Granada, no quiero volver a repetir.

La desesperación empezaba a corroerme, sobre todo cuando el segundo día, cuando había visto ya todos los de particulares y empezaba a ver los pisos que me ofrecían las agencias inmobiliarias, se convertían en inhabitables cuchitriles con decadentes muebles de los años 60, completamente desvencijados, suelos levantados y cocinas diminutas que olían a tabaco.

Y al fin, el término medio, el equilibrio, apareció al final de la mañana. Cerca de la facultad, amplio, luminoso, calefacción central... Los muebles no son de "una conocida tienda sueca", pero están en muy buen estado, tiene parquet y un balconcito desde que que veo las cúpulas de la Ponti y la universidad vieja.

No es la suit de un hotel, pero es aceptable. Y como es un último piso, no voy a tener misteriosas vecinas que usan tacones a las 5 de la mañana, o vecinos aburridos que cambian todas las madrugadas la distribución de sus muebles.

Así que, tras firmar papeles y eso, me di un paseito por la que es, desde ahora, mi nueva universidad. ¡Soy estudiante de la Universidad de Salamanca!



También me entrevisté con mi director de máster, Fernando, un chico muy apañao, que me contó algunos detalles interesantes del nuevo curso, las asignaturas... y que algunos días entraré a las 8 de la mañana para dar Herpetología :( Menos mal que es de las que me gustan...



Las clases las tendremos en el edificio nuevo de la facultad, el Edificio Dioscórides, así que supongo (espero) que la calefacción y el aislamiento sean tan buenos como en Granada, y no tengan nada que ver con las condiciones tercermundistas que he tenido estos dos últimos años en Badajoz (he estado tomando apuntes todo el invierno con guantes, bufanda y abrigo de nieve, con leotardos bajo los pantalones, calcetines polares y gorro, porque tenían la calefacción completamente apagada para ahorrar).


Al fin, empiezo una nueva e interesante etapa de mi vida... más cerca de mi tierra, más parecido (las encinas y el terruño tiran mucho), pero sola al fin y al cabo en una ciudad nueva, con costumbres diferentes y talantes extraños. Los castellanos son recios, dicen. Un carácter seco, pero sólido cuando los conoces. Eso, si los conoces... o eso dicen.




viernes, 31 de agosto de 2012

Diario de Viajes. Comarca de Aravalle I. Casas del Abad y Barco de Ávila.

Este verano, con tanto trabajo, el cuerpo nos pedía un bueno descanso, para desconectar de bodas, novios, repertorios y preocupaciones varias. Que esto, aunque no lo parezca, termina pasando factura... y el estrés a mí no me conviene nada, nadita, nada. 

Así que, recordando los campamentos de nuestra infancia en Gredos y aledaños, elegimos la Comarca de Aravalle, de la que guardábamos muy buenos recuerdos. Además, nos había entrado envidia de que mis padres se habían ido al campamento Scout muy cerca, en Hoyos del Espino. 

Grupo Fight&Pray
Koré Eventos Musicales
Tras la boda gospel del sábado (boda muy complicada por la logística de ensayar y mover tantas personas juntas, y el equipo de sonido necesario), pelearme con una larga faringitis durante varias semanas (ey, tiene mérito, que no puedo tomar medicamentos ningunos, y mi sistema inmune es una caca, así que a base de calditos y paracetamol se me fue quitando. Ah, y guardando silencio los días más graves, escribiendo en una pizarrita si quería hablar...), preparar el equipaje y hacer algunas compras el lunes por la mañana, nos encaminamos hacia el norte. 

Cuando llevábamos como media hora de viaje, me llamó mi madre. Se me había olvidado lo más importante: la neverita con la mayoría de mi comida especial. Gracias a que tengo un papá muy bueno que salió de casa a nuestro encuentro no me quedé sin ella. 

Pero el olvido nos retrasó un montón, y llegamos a la casita rural cerca de las dos de la madrugada. Mugen iba bien (tras sus años mozos en orquestas verbeneras, está acostumbrado a conducir de noche), pero solo yo sabía a dónde íbamos. Cuando dejamos la N110 que va a Barco de Ávila, para entrar en una carreterita que casi se desmoronaba en medio de la oscuridad, se puso un poco tenso. "¿Pero a dónde nos has traído?"

Le dejo solo y ¡hala!
No se pueden juntar
un físico y una pizarra.
La casita rural era una preciosa y nueva casa en un pueblo muy, pero que muy pequeño, Casas del Abad. Justo al otro lado del valle, enfrente de Solana de Ávila. Cuando entramos poniendo la contraseña en la cerradura electrónica, se quedó un poco aturullado. Era muy amplia, y muy ikeística, la verdad. Pero muy cómoda.

Cuando vio la sorpresa en la pared pintable (una frase que yo le había pedido al dueño que dejara escrita antes de que llegáramos) se relajó por fin. No todos los días se celebran 50+1 meses juntos. Luego, explorar la casa y descubrir los detalles uno por uno, como la lámpara de colores que había sobre la cama, que variaba el color de la luz según quisieras, o el gran jacuzzi para dos con sales de baño y velitas perfumadas. Pensamos que un edredón nórdico, en agosto, era una barbaridad. Pero ni una sola noche nos sobró. A 1100m, la temperatura en verano no es la que acostumbramos a tener en Badajoz.

A la mañana siguiente, salimos a explorar el entorno. El pueblo era tan pequeño, que no había ni un comercio, ni un bar, sólo casitas. Y un porrón de casitas rurales. La tranquilidad se respiraba por todas partes. La fuente, en la plaza, acompañaba las conversaciones de los viejos del pueblo sentados a la sombra con sus gorras y sus bastones, con sus chanzas y sus comentarios de todos los días. Según la web del ayuntamiento de Umbrías (capital del municipio) en Casas del Abad hay 30 habitantes, aunque en verano las cifras pueden llegar a triplicarse.

En las afueras también había tranquilidad. En los prados las pacas de heno esperaban a ser recogidas, mientras las mariposas revoloteaban a la sombra de los robles. El río serpenteaba bajo los puentes, invitándonos a probar sus aguas heladas. El bosque de galería, compuesto por alisos (Alnus glutinosa), abedules (Betula alba) y avellanos (Corylus avellano), hervía de aves, ruiseñores bastardos, chochines, y hasta una collalba blanca vimos. Las mariposas y las abejas se afanaban en la primavera de Gredos, ya que hasta el verano no tienen buenas temperaturas para florecer. Mientras que abajo hace meses que las retamas y las Cytisus han echado los frutos, aquí nos encontramos muchas en flor, así como las zarzamoras o la dedaleras.


Por la tarde vimos que llegaba una camión a la placita. Preguntamos qué era, y nos dijeron que venían a vender. Así que nos acercamos a ver si tenían huevos para descubrir algo que a la gente de ciudad, y no tan de ciudad, nos ha hecho gracia: un "colmado con ruedas". Tenían de casi todo, congelados, embutidos, pasta, galletas... así que nos intentamos "integrar" con la gente local que ya hacía cola para la compra. Para mi desgracia no tenía huevos (yo que quería hacerme un pan de molde al microondas, que me había llevado las harinas y los moldes...), pero conseguimos un refresco y un chorizo avilés muy buenos (sobre todo el chorizo, ¿eh?)

Después de la experiencia nos dimos otro paseíto, para disfrutar del paisaje al atardecer. Al fin estábamos en la montaña, para descansar y disfrutar de todo. ¡Estábamos de vacaciones!

Al día siguiente subimos a Barco de Ávila, a por huevos y a hacer la visita cultural de turno, además de comprar algunos regalos para la familia (un paquete de Judías del Barco, producto oficial de la comarca, y un par de botellas de licor de Gloria).
En aquel pueblo compraban muchos de los campamentos de la zona, por lo que nos llevó un poco de tiempo terminar las compras (productos frescos que no nos podíamos haber llevado de casa) en el Maxcoop, el súper del pueblo, junto al Castillo. Nos dio el medio día y nos dio hambre, así que buscamos la oficina de turismo para conseguir el mapa del pueblo y nos acercamos a tapear a la plaza, que estaba muy animada.



Como el pueblo no era muy grande, de camino al coche vimos algunos de los monumentos de Barco de Ávila: 

  • La Casa de los Balcones: fue la primera casa en tener balcones, y fue también casa de la Inquisición. La reja que se ve a mano derecha es original, con diseño castellano de bichas y águilas.
La Casa de los Balcones. Barco de Ávila.
  • Antigua cárcel. Hoy en día reconvertida en biblioteca y centro cultural del pueblo, donde se hacen exposiciones. Además, allí está el Consejo Regulador de la Denominación Especifica de la Judía del Barco. La innovación de este edificio es que antes encerraban a la gente en el castillo. 

Edificio de la antigua cárcel.
Mugen explorando el interior de una celda

Casa natal de San Pedro del Barco
  •  Ermita del Santísimo Cristo del Caño. nos resultó de una arquitectura extraña, como a base de trozos. El campanario parecía construido a parte, como recuperado de otra época. Pero las puertas simples y románicas, los gruesos muros con contrafuertes y las pequeñas y alargadas ventanas daban algunas pistas sobre el estilo. Además, a partir del nombre de la iglesia me surge una duda: ¿allí las niñas se llamarán "Caño"? Imagina: "Cañito, hija..." 
Campanario de la Ermita de Stmo. Cristo del Caño


Puerta lateral de la iglesia.
Pilón en la plaza del pueblo, junto a la iglesia.

Fin de la primera entrega. La siguiente tiene muchas plantas, así que ¡preparaos!

jueves, 23 de agosto de 2012

¿Me voy a Salamanca?

Recuerdo la primera nevera que tuvimos. Ya era vieja cuando yo nací. Me acuerdo de que mis padres tenían que ponerle un cerrojo para que Cachiri, una gata loca que teníamos por entonces, no la abriera.
Cachiri
Recuerdo que cuando nos mudamos del piso de Granada a la casa de Armilla, mi madre se la vendió a un vecino. Yo apenas tenía 4 años. Vi todo el proceso. El hombre le dio el dinero a mi madre en la cocina, ya sin muebles, y se llevó la nevera. Y comprendí que el dinero era necesario para conseguir cosas, que no era un simple juego de cambiar papelitos y monedas de colores.

-Mamá, ¿la universidad cuesta dinero? -le dije en el eco de la cocina vacía. 
Yo, con cuatro años, poco antes de mudarnos

-Sí, mucho. 

-¿Y tenéis dinero suficiente para que yo vaya a la universidad? 

Yo acababa de cumplir cuatro años y ya tenía claro que quería ser universitaria. 

-No te preocupes por eso, hija. Ya lo tendremos. Y si no, haremos un gran esfuerzo. Pero no te vas a quedar sin ir a la universidad.

-¿Aunque tengáis que quedaros pobres? 

-Aunque tengamos que quedarnos pobres.

Aquella conversación la he recordado toda la vida. Me admiró la última frase, el compromiso y la entrega de hacer todo lo posible para que yo pudiese ir a la universidad. 

Mi graduación
Ya soy universitaria: he terminado mi licenciatura de biología, aunque en los tiempos que corren, no es nada especial. Yo pensaba que ir a la universidad era la mayor aspiración, y que sería algo que me abriría las puertas a un buen trabajo. 

Ahora además de una carrera, se hace necesario un máster. En los años de universidad la suerte me ha sonreído bastante: aunque no todos los años he conseguido beca,en casa ha habido dinero para estudiar. Para irme a Granada conseguí una beca Séneca por mis notas, que era suficiente como para que mis padres apenas notaran la diferencia. 

Este año, para qué engañarnos, la cosa está muy chunga. Mis padres son empleados públicos, y por tanto, en el último año el dinero que entra en casa se ha reducido un 20%. Además, tengo un hermano que no se decide por el camino a seguir y una hermana en el instituto, a lo que hay que añadir mis múltiples alergias alimentarias, que implican un importante gasto en productos especiales, horno, aparatos... 

Voluntariado en Doñana
(1º y 2º de carrera)
Voy a cumplir 25 años y mis únicos ingresos son las esporádicas bodas a las que voy a cantar de vez en cuando, por tan poco dinero que casi es gastos pago. Tengo un gran currículum, y muy coherente, pues además de estudiar mis cinco años de carrera, me he movido, he trabajado en varios departamentos de varias universidades, he hecho montones de cursos, he asistido a congresos, he presentado un par de artículos científicos, he conocido y me ha conocido gente importante... y me veo con una mano delante y otra detrás. 

En tiempos de poco trabajo toca estudiar, me dijeron. Salamanca se me hace la única opción (en la UEx las carreras está bien, pero los másteres de ciencias son de juguete). ¿Van a tener que quedarse pobres en mi familia para que yo pueda hacer el único máster de toda España que me interesa? Vivir fuera es muy, muy caro, y todos sabemos que los umbrales de las becas están muy bajos y las becas se han reducido muy mucho.

Empezaré el curso con la duda de si podré acabarlo. No tenemos más neveras que vender.

jueves, 16 de agosto de 2012

Albóndigas caseras al pedro Ximénez - Recetas sin gluten, sin trigo y sin leche



Esta receta es de mi familia, y la salsa es tradicional al estilo de mi madre. Las modificaciones sin gluten son también nuestras, pero se puede hacer con harina de trigo. Un plato muy socorrido, sobre todo porque podemos congelar las albóndigas después de fritas, y un día que nos apetezcan sacar unas cuantas, hacer la salsa y en nada tienes un rico plato de albóndigas en salsa de Pedro Ximénez (o cualquier otro jerez oloroso), ya que cuando fuimos a ver al médico de Jerez de la Frontera, pasamos por la bodega de pedro Ximénez y el olorcillo que salía de allí hizo que se nos antojara hacer algún plato con una salsa de jerez.


Para las albóndigas
  • Cebolla, puerro al gusto, bien picadito
  • 1 huevo
  • carne picada
  • sal y pimienta
  • harina de garbanzo

 Se mezcla todo (excepto la harina de garbanzo) y se amasa hasta que tenga buena consistencia para hacer las albóndigas. Rebozar con la harina de garbanzo (o ahora ya arroz, que el Dr. Lizaso me ha quitado los garbanzos) y freír. Reservar.



Salsa
  • Ajo, 
  • cebolla
  • puerro
  • 1 hoja de laurel
  • Jerez oloroso


Se rehogan las cebollas con el ajo y el puerro en trozos con un poco del aceite de haber frito las albóndigas, y se tuesta la hoja de laurel. Cuando empiecen a dorarse, se saca el sofrito (todo menos el laurel) y se trituran con un vaso de jerez. En el mismo aceite se ponen las albóndigas ya fritas y se cubren con la salsa triturada. Se añade un vaso de agua y se deja hervir unos minutos. Probar y rectificar la sal si es necesario.


Si podemos comer patatas fritas, son un acompañamiento ideal. Aunque también podemos sustituirlo por plátano macho frito en finas láminas, o obleas de arroz.

miércoles, 1 de agosto de 2012

"Gazpacho" de melón

"-¿A ti cuál te gusta más, el gas pacho o el gas butano?"
Mi abuelo Helio, cada vez que comíamos gazpacho
(que en verano era todos los días y muchas noches...) 


Bueno, tras dos años sin oler las solanáceas (pimiento, tomate, patata y berenjena), me he jartao y he inventado mi propio gazpacho con lo que podía tomar. La verdad es que el pepino le da el toque gazpachero justo, y el toque fresco de la hierbabuena lo remata. He tenido que sucumbir a la cebolla, porque hacía falta un ingrediente más... a lo mejor dentro de poco puedo añadirle una zanahoria, para que le de color y más vitaminas, pero estoy pensando que esto ya no tiene nada que ver con un gazpacho (desde que entró la cebolla...) y que debería llamarlo "sopa fría" o algo así. Pero para entendernos de momento se queda con gazpacho.


Ingredientes
  • Media melona (de las amarillas y redondas, que son más dulces y menos alergénicas) 
  • Un pepino (de mi huerto, ecológico)
  • Una cebolla muy pequeña (de mi huerto han salido tamaño chalotas, para la próxima habrá que regarlas más, pero es ecológica)
  • Un diente pequeño de ajo
  • Unas hojitas de hierbauena
  • Sal
  • Un chorrito de aceite de oliva virgen extra. 
Para adornar: gambas, langostinos, tiritas de jamón serrano bueno, un par de hojas de hierbabuena. 





Preparación: 
  1. Echar todos los ingredientes del gazpacho (menos los de adornar) en cachitos en el vaso de la batidora o donde hagas normalmente el gazpacho. 
  2. Triturar hasta que se haga gazpacho y se emulsione el aceite. añadir un poquito de agua fría para ayudarle. 
  3. Añadir agua fría para rebañar la batidora y enfriar la mezcla. Meter en la nevera o echar hielos si se va a consumir en el momento. 
  4. Servir muy frío, adornado de unas hojas de hierbabuena, un par de langostinos y tiritas de jamón serrano. Como en la boda en la que hemos cantado esta semana pasada ponían el gazpacho en chupitos, se me ocurrió esta presentación.

lunes, 30 de julio de 2012

¡Me han encogido los pies!

No es broma. Me han encogido los pies. ¿Veis estas preciosas sandalias? Me las compré para la comunión. Son un 32 en España. Hace 14 años que me las compré. 


Como todos los zapatos, un día se te quedan chicos, se guardan para tu hermana pequeña, y cuando le están bien se los pone. En este caso, de un verano a otro a mi hermana le crecieron tanto los pies que no se las pudo poner, así que se puseiron para dar en la siguiente limpieza. Yo, por hacer la gracia, me las probé, y resulta que me estaban bien (un poco apretadillas), así que las guardé, aunque no me las puse. Eso fue el año pasado. 



Este año ¡me están grandes! No puede ser, yo tenía un 35, vale que no es un gran pie, pero era mi numero. Estas navidades me compré unos zapatos de bailar y tuve que pedir un 33 y medio porque el 34 me quedaba grande. ¿Pero qué está pasando aquí?

martes, 17 de julio de 2012

Erizos huerfanitos



El martes por la tarde nos encontramos estas cuatro preciosidades. No teníamos ni idea de qué hacía de día por ahí, sin su mamá, y pensamos que ya debería esta destetados. Salieron del montón de leña, donde debían de haber sido criados. Les dimos agua porque hacía mucho calor, pero no nos atrevimos a darles pienso; por una parte, nos parecían muy pequeños, y por otra, pensábamos que no había que intervenir demasiado: a lo mejor su madre volvía por la noche.

Pero han pasado los días, hemos seguido dándoles agua, y ni se dispersaban, ni aparecía madre ni nada. No se movían del lado del montón, y estaban despiertos de día (aunque son nocturnos). Debían de estar muy solitos, porque cuando te escuchaban andar por la hojarasca se venían detrás de ti. Los veíamos acurrucarse cerca de la leña, donde debían de tener el nido, y cuando les empezaba a dar el sol se cambiaban a la sombra. Daban pequeños grititos si se chocaban con tu pie, o si te oían marcharte. 

Y ayer por la tarde, cuando fui a enseñárselos a Mugen, había tres dormidos. Dormidos para siempre. Alguno de ellos debían de acabar de morir, porque aún estaba blandito. Otro se había muerto durmiendo, acurrucadito. Y el tercero estaba donde lo había visto durmiendo la siesta esa tarde. El cuarto, el más pequeñito, salía de la sombra y se acercaba a sus tres hermanos tiesitos, se acurrucó y les chilló un poquito. Pero a ver que no se movían, cogió el caminito y se fue para otra parte. 

Caímos en la cuenta de que lo mismo eran demasiado pequeños, que llevaban mucho tiempo sin aparecer madre eriza,y a lo mejor no sabían comer. Demasiado tarde, se me ocurrió buscar información en internet. Claro, como siempre decimos que la Naturaleza es sabia, que no hay que intervenir, que tienen que aprender solitos... pero si han atropellado a su madre, ya no es asunto de la Naturaleza. Está causado por humanos, así que es responsabilidad de humanos...

En La web de los erizos encontré los intervalos de peso que podían darme una pista de la edad que tenía el erizo que quedaba, y por tanto, cómo debería cuidarlo para que no muriera como sus hermanos.

Cuando lo puse sobre la báscula, en un cubito para que no se moviera, casi se me para el corazón.

55g.

El peso mínimo de las dos semanas. Teniendo en cuenta que debía de llevar casi una semana sin comer, podía llegar a tener tres semanas, pero estaba muy desnutrido.

Y eso significaba que aún no estaba destetado. Que su madre no haba vuelto por allí, y que muy probablemente estaba muerta.

Era domingo. Según la web de los erizos, y el correo de la Presidenta de la Asociación Protectora de Erizos, a la que escribí pidiéndole ayuda, la leche que mejor sirve para sustituir la leche de eriza es la de cabra. Recordé que en el Carrefur había leche de cabra, pero estaban todas las tiendas cerradas. Y luego, lo que parecía una idea peregrina, se convirtió en la única opción. El niño con el que me iba al instituto, hace ya más de 10 años, tenía cabras. Lo sé porque su padre todas las mañanas, a las 8, cuando me recogía, siempre llevaba varios  quesos de cabra para venderlos, de sus propias cabras. Llamé al centro de recuperación de Los Hornos y me dijeron que hasta el día siguiente no podrían venir a por él. No iba a aguantar. No, a menos que yo intentara hacer algo.

Rezando para que aquél hombre hubiera seguido criando cabras, me acerqué a todo correr (que es mucho, pensando que a mediodía, al sol extremeño, hace una temperatura respetable). Me encontré a mi antiguo compañero de viajes. Me dijo que hasta las 7 de la tarde no ordeñaban las cabras, y que hasta esa hora no tendría leche.

Preocupada volvía casa. Para las 5 y media o 6 de la tarde, el erizo se había desmayado. Decidimos darle agua con una jeringa, obligándole a tragar con un palito. Algo entraría, porque la tripita empezó a hincharse. Me fijé en el pellejito de su pancita, y la deshidratación que tenía era muy grave, el pellizco se quedaba completamente hacia arriba y no se retraía. La piel del hociquito estaba cuarteada, y también la de las patitas. Respiraba muy flojito, así que le pusimos de lado, con la cabeza un poco más alta, y cuidamos de que la lengua no le taponara la glotis (como me dijo hace unos días Jorge el veterinario con mi gato Pirri). Estaba rebosando de pulgas, garrapatas y ácaros, así que para manipularlo nos embadurnamos de aután, y Mugen se dedicó a desparasitarlo con una pinza. Aunque las pulgas del erizo son específicas (Archaeopsylla erinacei), también nos picaban a nosotros.

Dieron las siete, y me fui desesperada a por la leche. Era evidente que no tenía mucha energía, y que no iba a despertar si no conseguía algo de alimento. Recé para que tuviera suficientes fuerzas para hacer una digestión mientras esperaba entre los cabritillos, que me mordisqueaban el vaquero, a que la madre de mi vecino me llenara un botecito de leche.

Llegué a casa con un cuarto de litro de leche de cabra recién ordeñada, hice rápidamente la disolución de dos partes de leche y una parte de agua, y se la dimos poquito a poco. Le hice un masajito vertical en la tripa, para estimularle la defecación; hacia las ocho y media de repente tuvo un espasmo, se hizo una bolita, dio un gritito y se orinó en mi mano. Pero después de eso empezó a reaccionar. La lengua ya no le caía fláccida, sino que se quedaba en su sitio, y tragaba mejor. Cuando cayó la noche ya nos seguía con la mirada y movía un poco las patitas. Le dí más leche a las once, y fui alternando leche con agua, para intentar rehidratarlo, y luego me esperé a las dos de la mañana para otra toma, ya que la web de los erizos decía que a esa edad hay que darles leche cada 3-4 horas. Como hacía frío al raso, y cuando se está desnutrido y se ha estado desmayado es difícil conservar el calor, lo metí en casa, en un cubo, con una bolsa de agua caliente que comprobaba cada hora, y lo tapé con una tela de chándal.

A las 7 de la mañana había trepado solito a lo alto de la bolsa y estaba muy espabilado. Le dí una toma más y me volví a acostar. Sin embargo, a las 10, cuando fui a verlo, había vuelto a desmayarse. No pude darle más leche, y aún no me había llamado el del centro de recuperación para decirme a qué hora venía. Lo saqué a fuera, e intenté animarlo como a la víspera, pero cada vez respiraba menos. Para colmo, el hombre del centro de recuperación se había perdido por la urbanización.

Cuando por fin se lo llevaron, me sentía fatal. Le había redactado un informe al veterinario para que supiera qué había comido y qué había pasado. Ya no sabía qué le ocurría, ni qué podía hacer para que sobreviviera. Y me sentía culpable de no haber intentado averiguar antes su edad, ni si podía haberles ayudado antes si los hubiera pesado cuando nos los encontramos.

viernes, 13 de julio de 2012

Desesperaciones de una histaminósica IV - Cambios en la dieta.

He ido a ver de nuevo al Dr. Lizaso, el alergólogo que me vio en Sevilla en octibre, amigo de Elorza. La diferencia es que he ido directamente a su clínica de Jerez de la Frontera, donde me ha visto mi enfermedad pasando por Sanitas, por lo que los 150€ de consulta no los hemos tenido que pagar. Ha sido una hora más de viaje, pero ha compensado. 

Clínica del Dr. Lizaso, calle Naranjas, 1
El lugar es precioso. Es una lástima que no haya llevado la cámara de fotos. Su consulta es un antiguo caserón, en el centro de Jerez, con los techos altos, rejas y azulejos andaluces, y mucha solera. Entramos a la sala de espera, donde además había una puerta de madera con cristales esmerilados de un cuarto de baño (como los de pesadilla, ya que el cerrojo era una palanquita floja y los cristales tenían unas cortinitas que te hacían dudar de si te podía ver alguien...y había cepillos de dientes, gel y una ducha, como si fuera de una casa normal).

Estuvimos allí esperando un ratito. De repente me dio un retortijón horroroso y tuve que irme al cuarto de baño a sufrir un rato. Vino la enfermera a buscarme dos veces y el doctor estuvo esperándome más de 20 minutos hasta que estuve recuperada. Luego, la enfermera me indicó que la acompañara. Con las piernas flojas, pálida y un poco deshidratada, pasé a una consulta sin ventanas, cuya puerta era una pesada cortina de terciopelo verde. 

El doctor Lizaso (Miguel Agapito de nombre) me saludó besándome la mano y diciéndome "¿Cómo estás, mi leidi?" (apunté la nota mental de no usar esa mano hasta que me la lavase...). A mis padres les dio la mano, y luego se sentó y me empezó a preguntar por la evolución de los últimos meses. Estaba más simpático de lo que recordaba. Le dije que iba por altibajos, a veces estaba con mal cuerpo durante días y no daba señales de ir a mejor o a peor, y a veces llegaba a estar bien casi un mes, pero nunca duraba más. Me preguntó por las diarreas y la frecuencia, y más que preguntarme, me dijo que suponía que ya no tendría episodios sincopales. Pero sin ir más lejos, esta última semana me he desmayado un par de veces. Si se sorprendió, no lo dijo. 

Luego la enfermera me hizo un prick de 30 alimentos solamente, a pesar de que le dije que la alergóloga de Badajoz me había hecho un estudio de tropecientos alimentos antes de Navidad. La enfermera me dijo que el doctor necesitaba tener sus propias pruebas para diagnosticarme, así que puse el brazo y no miré. Sé que parece de niña pequeña, pero estos tests me duelen mucho (¿umbral del dolor más bajo de lo normal?¿Hipersensibilidad?

Mientras me subían las ronchas, el doctor me hizo pasar a otra sala, donde me palpó el abdomen, que se quejaba (claro, después de la fiesta que me acababa de dar...). El doctor se dio cuenta de que algo se movía dentro, y cogió un fonendo. al cabo de un rato, se apartó y dijo "Bueno, no está tan mal, no tienes la típica pelea de gatos". Claro, la pelea la había tenido antes... 

Luego me tocó en la cabeza, en el entrecejo y bajo los senos oculares, donde me dolía un montón (igual que la otra vez en Sevilla). Luego se quedó serio y me tocó el cuello por detrás, apretando con los dedos. Como ahí no me dolía, se retiró con un suspiro diciendo "Bueno, al menos no hay estesia". Luego cogió una linternita y me miró las ronchitas del brazo, que ya empezaban a picar (levemente). "¡Joé como crece la patata, la puñetera!" soltó. Luego miró un papelito y me dijo que también me daba positivo la soja y el girasol. 

La diferencia con los prick de la otra alergóloga, es que ha considerado positivas ronchas con un tamaño que en otras circunstancias, un médico normal consideraría subclínicos. Para el que no sepa cómo va esto, en general los alergólogos consideran positivos todo lo que crezca más que el control. Por insistencia, la de Badajoz, me mandó análisis de sangre para los que crecieron un poquito, y que ella se negaba a tomar como positivos (escarola, atún y pistacho), cuyos resultados también dieron negativo.

En este caso, el control (la histamina) creció como medio centímetro. Y los positivos tendrían como mucho 1 ó 2 milímetros de diámetro. Otra diferencia, es que este doctor los valoró a la vista (con la linterna puesta de canto) mientras que la doctora de Badajoz lo hizo al tacto. Esta ronchitas de hoy no se notaban al tacto.

Luego volvimos a pasar a la consulta, donde sacó un libro con las familias de las plantas, diciendo que eso ya no podía aprendérselo de memoria. Me dijo que la patata es de la misma familia que el pimiento, el tomate y la berenjena. Yo le contesté que eran solanáceas, que para algo me había servido estar todo este año con botánica. Yo sí me las se (casi) de memoria. Así que me dijo que se iba a aprovechar de mis conocimientos biológicos, y en el informe solo ha incluido los nombres de las familias. Al llegar a casa he sacado los apuntes para ver que la memoria no me fallaba. 

Luego, me dijo que en uno de mis análisis me había dado una reacción a la profilina muy alta. Esta es una proteína presente en gramíneas y en la familia de las rosáceas, y se trata de uno de los mayores alérgenos de muchas plantas. Así que si combinamos mi alergia al polen de las gramíneas y este resultado, da otro puñado de alimentos a retirar de la dieta.

En definitiva, estos son los grupos vegetales que me ha quitado.
Flor de patata
  • Solanaceae: patata (Solanum tuberosum), tomate (Lycopeprsicum), pimiento (Capsicum), berenjena (Solanum melogena). Tampoco el tabaco (Nicotiana tabacum), pero como no fumo no me afecta. Pero me molesta mucho y soy muy sensible al humo.
  • Asteraceae: girasol, pipas de girasol, aceite de girasol o margarina de girasol (Helianthus annus), lechuga, escarola (Lactuca sativa), endivia (Cichorium endivia), alcachofa, cualquier manzanilla (infusiones).
  • Fabaceae (leguminosas o papilionáceas): soja (Glycine max), garbazos (Cicer arietinum), lentejas (Lens culinaris), guisantes (Pisum sativus), judías (verdes, blancas, con chaleco, pintas...), habas (Vicia faba), cacahuete (Arachis hypogaea), regaliz (Glycirriza sp).
  • Rosaceae: infusiones con pétalos de Rosa, zarzamora (Rubus ulmifolius), pera (Pyrus sp), manzana (Malus sp), endrinas (Prunus speciosa), almendra (Prunus dulcis) cerezas (Prunus avium), fresas (Fragaria sp), ciruelas (Prunus domestica), melocotón (Prunus persica), albaricoque (Prunus armeniaca), membrillo (Cydonia oblonga), nísperos (Mespilus germanica), nísperos comerciales (Eriobotrya japonica). 
  • Moraceae: higos (Ficus carica) y moras (Morus alba, Morus nigra)
Además, los frutos secos tienen en común la PTL (Proteínas de Transferencia de Lípidos) que se considera un panalergeno y que tiene reactividad cruzada con látex y con pólenes, por lo que me ha retirado todo lo que tenga que ver con ellos. Y también, todo lo que tenga que ver con polen (cera de abeja, jalea real, miel, propóleo...). 

También comprobamos que este doctor es de la facción "anti-leche". Nos dijo que el ser humano era el único animal que seguía tomando leche después del destete, y que no solo eso, sino que tomaba leche de otros animales. Que la leche de vaca estaba hecha para engordar terneros, y que es muy difícil de digerir por el ser humano.Y nos ilustró esto describiéndonos una estampa del campo andaluz, donde él decía haber visto a un niño de tres años mamando directamente de la teta de la vaca tranquilamente, y que el niño estaba hecho un ternero. Así que me ha dicho que siga sin tomar leche. 

Cuando le pregunté que si me quitaba todo esto, que qué iba a comer, me dijo que todo lo demás. Es decir, que podía empezar a reintroducir todo lo que no estuviera en esas familias vegetales, y que no fuera leche. Se me abrieron los ojos como platos. "¿Trigo, gluten, también?" Sí, porque aunque sólo tengo hecho el análisis de antigliadina y da negativo, dice que si fuera celiaca, con esta "sintomatología tan florida" debería haber dado positivo. Que no necesito una biopsia o un análisis genético para descartar la celiaquía.

Y esto implica otra cosa aún más importante: no da valor a los resultados de Elorza, sólo a los suyos, ya que en aquellos me dio positivo el trigo, el maíz, la ternera y zanahoria, que no están incluidos en los que el Dr Lizaso me ha quitado de la dieta. ¿Significa esto que se desmarca de Elorza, que lo mío sólo es una alergia alimentaria? Creo que no del todo. Cuando leí el informe, me di cuenta de que era la primera vez que tenía un papel e que que dijera que yo tenía HANA: 
"Paciente atópico con clínica de HANA inducida por alimentos"
¡Tengo un diagnóstico! Ya no soy rara, no me escucho demasiado, no es sicosomático, no es colon irritable. Y el remedio no es ajo y agua.
"Tratamiento: eliminará de la dieta los siguientes grupos de alimentos: solanáceas, asteráceas, papilionáceas, frutas rosáceas y lácteos derivados de la leche de vaca"
Tengo que preguntarle si leche de vaca significa que puedo tomar leche de oveja (lo que significaría intentar reintroducir queso de oveja... y de cabra... se me cae la baba sólo de pensarlo). 

Además, me ha mandado un antagonista de la histamina para los receptores H2 (Ranitidina Mabo, un genérico sin lactosa y sin alérgenos) y que siga con el antihistamínico, Ebastel Forte Flas, ambos 1-0-1. Le voy a escribir, porque los antihistamínicos me dan un sueño mortal (este curso, el mes y medio que he estado con ellos por la alergia de primavera casi no he podido coger el coche, y me resultaba muy complicado levantarme antes de las 12 de la mañana, y andaba todo el día penando por dormir, agotada...) Tengo que volver a revisión en Octubre.

La pauta para reintroducir los alimentos que me hadado es un alimento por semana, en una comida un día. Observarme y si no hay reacción en 72h, no me hace daño. Creo que a por lo primero que voy a ir es a por el trigo...

Los grupos vegetales que me ha quedado son los siguientes:
  • Piperaceae: pimienta negra (Piper nigrum)
  • Anonaceae: chirimoya (Annona cherimola)
  • Dioscoraceae: ñame (Dioscorea sp)
  • Liliaceae: espárragos (Asparagus albus), ajos (Allium)
  • Miristaceae: nuez moscada (Myristica fragans)
  • Lauraceae: laurel (Laurus nobilis), canela (Cinnamomun zeylanica), aguacate (Persea americana), zarzaparrilla (Sassafras albidum)
  • Arecaceae: palmito (Chamaerops humilis), dátiles (Phoenix datilifera), coco (Cocos nucifera), aceite de palma (Elaeis guineensis)
  • Bromeliaceae: piña o ananás (Ananas comosus)
  • Musaceae: plátano o banana (Musa sp)
  • Poaceae (gramíneas): arroz, maíz, trigo, avena, sorgo, centeno, cebada, mijo.
  • Vitaceae: uvas (Vitis vinifera), pasas y vino (del bueno). 
  • Euphorbiaceae: mandioca (Manihot esculenta)
Un calabacín del huerto de Mugen. 
  • Ericaeae: arándanos (Vaccinum sp)
  • Cucurbitaceae: calabacín  (Cucurbita pepo), calabaza (C. maxima), melón (Cucumis melo), pepino (Cucumis sativus), sandía (Citrullus lanatus), cabello de ángel (Luffa sp)
  • Myrtaceae: pimienta de Jamaica (Pimienta dioica), guayaba (Psidium guajaba)
  • Brassicaceae (crucíferas): rábano (Ráphanus sp), nabo (Brassica napus), col, repollo, coliflor (Brassica oleracea son los tres), mostaza (Brassica nigra), berros (Rorippa nasturtium-aquiaticum), wasabi (Wasabia japonica)
  • Actinidaceae: kiwi (Actinidia deliciosa)
  • Ebenaceae: kaki (Diospiros kaki)
  • Theaceae: té.
  • Convolvulaceae: batata (Ipomea batata)
  • Lamiaceae (labiadas): menta y hierbabuena (Mentha sp), romero (Rosmarinus officinalis), salvia (Salvia officinalis), marrubio (Marrubium vulgare), orégano (Origanum vulgare), tomillo (Thymus mastichina), albahaca (Ocimun bassiliscum)
  • Oleaceae: olivas, aceite de oliva (Olea europaea)
  • Apiaceae (umbelíferas): cilantro (Coriandrum sativum), perejil (Petroselinum crispum), comino (Ciminum cyminum), anís (Pimpinella anissum), zanahoria (Daucus carota), apio (Apium graveolens)
  • Amaranthaceae: espinacas (Spinacia oleracea), amaranto (Amaranthus albus)
  • Chenopodiaceae: remolacha, acelgas (Beta vulgaris)
Me ha parecido que este doctor tiene muchísimas más tablas que cualquiera de los que me han visto. Y tiene más lógica lo que me ha dicho sobre las familias vegetales. Que haya consultado un libro me ha gustado (no como en la serie de House, que lo hacen todo de memoria) y que haya tenido la humildad de reconocer que hay cosas que no sabe de memoria también le han dado puntos. He salido un poco más contenta que las últimas veces, ya que ha contestado a todas mis preguntas de una manera coherente y científica. Y no nos ha costado dinero...

Ahora, empezaré a introducir cosas nuevas, lo que tenga éxito lo iré tachando de la lista...
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...