En la última ruta que hicimos a San jorge de Alor en busca de peonías y orquídeas, nos encontramos en la Fuente Val do Gral, una de los numerosos lugares donde el agua aflora de la piedra calcárea, a Manolo el Pastor y su burro Perico, acompañado de cuatro perros ovejeros, entre ellos uno llamado "Enrea".
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jueves, 31 de marzo de 2016
Manolo el pastor y su burro Perico.
En la última ruta que hicimos a San jorge de Alor en busca de peonías y orquídeas, nos encontramos en la Fuente Val do Gral, una de los numerosos lugares donde el agua aflora de la piedra calcárea, a Manolo el Pastor y su burro Perico, acompañado de cuatro perros ovejeros, entre ellos uno llamado "Enrea".
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sábado, 18 de julio de 2015
36 escalones - Diario de una histaminósica perdía
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| Acueducto de Mérida, desde el tren media distancia que nos llevó a Badajoz en un viaje de más de cinco horas. |
Las conclusiones son ninguna: todo está bien. El TAC no muestra lesiones en los pulmones, los análisis no muestran nada alterado más que lo que ya sabíamos (bilirrubina y ácido úrico) y como los dos resultados de mastocitosis y tuberculosis que quedan por salir van a tardar una semana y seis semanas respectivamente, me han dejado venir a casa.
Si eso sale negativo... creo que se agotan las posibilidades. Y mientras sigo con 37,5°C por la tarde hasta la 1 o las 2 de la madrugada. Además de cansancio extremo, frío (a pesar de la ola de calor, en el hospital he dormido con manta, y aquí en casa sigo con el nórdico) y dolores por todo el cuerpo.
Por otra parte, después de los ingresos siempre me quedo más floja aún... así que de la cama al sofá y del sofá a la cama. He intentado moverme en la clínica, ya que me dejaban salir de la planta.
36 eran los escalones de la única escalera, que además no tenia aire acondicionado. Con el frío que tenía en el cuerpo no me venía mal del todo, luego pasaba un rato sin arroparme, pero no apetecía tanto cambio de temperatura. Además con el mal cuerpo y el sueño que da tener fiebre, era bastante incómodo. Muchos días paseábamos los pasillos (a temperatura de glaciación, yo creo que si abrieran las puertas de la la escalera se normalizaría un poco la temperatura en vez de pasar del infierno al ártico) y nos parábamos a mirar los cuadros impresionistas de flores de las paredes, buscando patrones y intentando adivinar cuales eran de los mismos autores.
Había uno sin embargo que me encantaba: era un paisaje de una costa similar a los acantilados y cortados de Madeira, cielo nublado con una mancha de sol en el horizonte, y algunas casas maltratadas por el clima con tendederos y ropas de colores brillantes que contrastaba con los tonos grisáceos del resto del cuadro. Y como soy una enreda, tuve que tocarlo. Me encanta tocar los cuadros, sentir las pinceladas, adivinar la dirección del pincel, el comportamiento de la pintura al dejarla sobre el lienzo. Me gusta ver de cerca el relieve del óleo y leo alejarme y ver cómo se compone la figura delante de mis ojos, como en aquellas láminas mágicas de los noventa que solo veías el dibujo cuando desenfocabas la vista. Pero olvidé fotografiarlo. :(
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ACTUALIZACIÓN: Mastocitosis negativo y tinción del bacilo de Koch ácido-resistente (el bacilo que provoca la tuberculosis) negativa. En unas semanas más saldrá el resultado del cultivo... pero seguro que es negativo. ¡Soy la niña negativaaaaaaaaa! Y moriré en perfecto estado de salud.
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Estoy aprovechando para leer más y ver mucho cine. Acabé el libro sueco y empecé el de "El último tuareg". Además de ese, que ya llevo casi por la mitad, al llegar a casa me he encontrado con cuatro libros más que habíamos pedido en la librería. He empezado "El Segundo Viaje de Teo" de Catherine Clément, la segunda parte de "El viaje de Teo" que me había leído con 16 años, y me está encantando. Se lee mucho más rápido y más cómodamente que el libro de Vázquez-Figueroa, que ya estaba yo pensando que me estaba volviendo tonta, pero no, lo que pasa es que no encuentro ya la frescura de los libros de juventud de este autor. Sobre todo, me fastidian los continuos "inquirió" o los "dijo con marcada intención" (¿con qué intención?) que me parece que son expresiones demasiado elevadas para el tono general de la narración, más simple y llano. De momento llevo más o menos un tercio de cada uno, ya veré más adelante si Vázquez-Figueroa se recupera, que aún tiene tiempo.
Book-trailer de "El Último Tuareg"
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ACTUALIZACIÓN: Llevo dos semanas en tratamiento "experimental" con Dexketoprofeno (Enantyum). Me mejoran los dolores musculares, pero no la fiebre. Algo es algo...
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lunes, 6 de julio de 2015
Como E.T. - Diario de una histaminósica perdía
-Doctor, me duele al respirar.
-¿Ah, si? Pues... ¡PLAQUITA DE TÓRAX!

Vamos a por el tercer TAC desde comienzos de año. Primero craneal, luego abdominal (donde se confirmó la hepatomegalia) y ahora de tórax. En la cuarta placa de tórax que me han hecho desde que comencé con esto parece que han visto "algo" después de casi cinco meses con dolor a respirar y tos.
Voy a terminar arrugada y fosforescente, como E.T., de tanta radiación.

Aún no se sabe nada. Pero nada de nada. No ha salido ningún resultado, ni de orina, ni de sangre, ni del TAC. Llevo aqui una semana sin diagnóstico, sin tratamiento y sin saber muy bien por dónde van los tiros del estudio que quiere hacerme.
Sé que a a pesar del Quantiferon negativo no se ha descartado por completo la tuberculosis. También sé que sospecha de insuficiencia adrenal, pero hasta que no salgan los resultados de estos primeros análisis no se sabe por dónde vamos a tirar. El tiempo indefinido es insufrible...

O en Madrid con tanto asfalto...
Me aburro encerrada en la clínica. Puedo "pasear" por el jardín de la entrada, minúsculo (acostumbrada a mi campo... ) pero el calorcísimo de estos días no permite tampoco permanecer más de diez segundos al aire libre. Subo y bajo las escaleras de servicio, me recorro todos los pasillos y dibujo un mapa mental de la distribución del hospital. Hago sudokus, ganchillo, leo, escribo... pero estas paredes me matan. Bueno, y la comida al microondas.

-¿Ah, si? Pues... ¡PLAQUITA DE TÓRAX!

Vamos a por el tercer TAC desde comienzos de año. Primero craneal, luego abdominal (donde se confirmó la hepatomegalia) y ahora de tórax. En la cuarta placa de tórax que me han hecho desde que comencé con esto parece que han visto "algo" después de casi cinco meses con dolor a respirar y tos.
Voy a terminar arrugada y fosforescente, como E.T., de tanta radiación.

Aún no se sabe nada. Pero nada de nada. No ha salido ningún resultado, ni de orina, ni de sangre, ni del TAC. Llevo aqui una semana sin diagnóstico, sin tratamiento y sin saber muy bien por dónde van los tiros del estudio que quiere hacerme.
Sé que a a pesar del Quantiferon negativo no se ha descartado por completo la tuberculosis. También sé que sospecha de insuficiencia adrenal, pero hasta que no salgan los resultados de estos primeros análisis no se sabe por dónde vamos a tirar. El tiempo indefinido es insufrible...

O en Madrid con tanto asfalto...
Me aburro encerrada en la clínica. Puedo "pasear" por el jardín de la entrada, minúsculo (acostumbrada a mi campo... ) pero el calorcísimo de estos días no permite tampoco permanecer más de diez segundos al aire libre. Subo y bajo las escaleras de servicio, me recorro todos los pasillos y dibujo un mapa mental de la distribución del hospital. Hago sudokus, ganchillo, leo, escribo... pero estas paredes me matan. Bueno, y la comida al microondas.

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miércoles, 1 de julio de 2015
Calor desnudo - Diario de una histaminósica perdía
-Mamá, ¿hay piscina en el hospital?
Cuando vi la previsión del tiempo de esta semana no pude evitar pensar en que iba a necesitar una piscina para sobrevivir en Madrid.

El lunes vine para ver un nuevo internista que siga investigando la causa de mis casi cinco meses de fiebre ininterrumpida y demás problemas que vengo sufriendo y que no me permiten llevar una vida más o menos normal (al menos todo lo normal que puedo dentro de mis anormalidades, jejeje)
Yo pensaba que iba a venir a Madrid unicamente a una consulta, pero el médico, un poco más comunicativo que el de Badajoz, decidió ingresarme, sugiriendo pruebas complementarias que aún no me habían hecho.
La noticia nos cayó como una jarra de agua fría. No se nos había pasado por la cabeza esa posibilidad. En Madrid, sin una muda, ni cepillo de dientes, ni comida de la mía. Así que hubo que explorar rápidamente el centro comercial para comprar un pijama nuevo para no andar medio desnuda con ese camisón raído que te dan, una muda, buscar algo parecido a pan que pudiera comer (sin éxito) y algo de higiene personal.

Yo pensaba que iba a venir a Madrid a un hospital grande. Pero no. Es más pequeño que la clínica de Badajoz (Clideba) y encima no tienen cocina. Cuando me quejo de la comida me entero de que no hay ningún hospital en Madrid con cocina: todos son atendidos por caterings ya que se han externalizado los servicios.
Y como la jefa de cocina no se fía de que me hagan bien la comida en el catering, y aquí solo hay microondas, pues toda mi comida está hecha al microondas: filetes y latas recalentadas de guisantes y champiñones. Y un arroz vaporizado más duro que si fuera alpiste. Comida DESNUDA en todos los sentidos.

Nunca pensé que diría esto, pero: echo de menos la comida de Clideba
Espero estar aquí poco tiempo...
Pero is going to be that not.
Cuando vi la previsión del tiempo de esta semana no pude evitar pensar en que iba a necesitar una piscina para sobrevivir en Madrid.

El lunes vine para ver un nuevo internista que siga investigando la causa de mis casi cinco meses de fiebre ininterrumpida y demás problemas que vengo sufriendo y que no me permiten llevar una vida más o menos normal (al menos todo lo normal que puedo dentro de mis anormalidades, jejeje)
Yo pensaba que iba a venir a Madrid unicamente a una consulta, pero el médico, un poco más comunicativo que el de Badajoz, decidió ingresarme, sugiriendo pruebas complementarias que aún no me habían hecho.
La noticia nos cayó como una jarra de agua fría. No se nos había pasado por la cabeza esa posibilidad. En Madrid, sin una muda, ni cepillo de dientes, ni comida de la mía. Así que hubo que explorar rápidamente el centro comercial para comprar un pijama nuevo para no andar medio desnuda con ese camisón raído que te dan, una muda, buscar algo parecido a pan que pudiera comer (sin éxito) y algo de higiene personal.

Yo pensaba que iba a venir a Madrid a un hospital grande. Pero no. Es más pequeño que la clínica de Badajoz (Clideba) y encima no tienen cocina. Cuando me quejo de la comida me entero de que no hay ningún hospital en Madrid con cocina: todos son atendidos por caterings ya que se han externalizado los servicios.
Y como la jefa de cocina no se fía de que me hagan bien la comida en el catering, y aquí solo hay microondas, pues toda mi comida está hecha al microondas: filetes y latas recalentadas de guisantes y champiñones. Y un arroz vaporizado más duro que si fuera alpiste. Comida DESNUDA en todos los sentidos.

Nunca pensé que diría esto, pero: echo de menos la comida de Clideba
Espero estar aquí poco tiempo...
Pero is going to be that not.
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lunes, 9 de marzo de 2015
Censo de Mar en Madeira (SPEA)
El cielo está color panza de burro y no se adivina dónde está el sol. El mar se agita con un brillo aceitoso, como plomo fundido. Miro a mi alrededor y no veo más que el perfil cambiante de las olas que se agitan con crestas de espuma.
El bamboleo y os golpes de las olas son tan fuertes que el skipper Marc se levanta y quita el piloto automático para enfrentar las olas con un movimiento de zig zag. Yo siento que el desayuno se levanta como las olas que nos golpean, salpicándome la cara con una lluvia fina que me empaña las gafas. Estamos doblando la punta de San Lorenzo, en dirección porto Santo. Las olas crecen y comienzan a hacerse cada vez más violentas. Hace mucho viento y Marc arría las velas. El agua está tan revuelta que no puede saberse de donde vienen las olas; da la sensación de que nos atacan por todas partes [leer más...]
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jueves, 11 de julio de 2013
Billete comprado
¡Ya está comprado el billete Madrid-Sao Paulo-Asunción!
Me voy el día 10 de agosto y vuelvo el 11 de diciembre. ¡ahora sí que es de verdad!
Viajo con la compañía TAM. Será un vuelo Madrid-Sao Paulo de casi 11 horas, luego 7h de escala en Sao paulo con cambio de terminal y luego un par de horas a Asunción. En total son 20h de viaje...
| Este es el avión que voy a coger... un Aribus Industrie A330 |
He pedido a la compañía un menú especial, porque aunque ya puedo comer ciertas cosas, aún hay muchas que me sientan mal. Así que para que pueda comer mi cena, mi desayuno, y mi comida, me han puesto de preferencia MARISCOS. Anda que no voy a comer bien... :) Aun así, necesito un informe del médico que especifique que tengo que llevar mi propia comida, porque tendré que llevarme pan y galletas o algo así, por si acaso... que son muchas horas...
¡Un paso más cerca!
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domingo, 7 de julio de 2013
Vacunas puestas y entrevista con S. Peris.
He vuelto del Centro de Internacional Vacunaciones con cuatro vacunas puestas, y dos pinchazos pendientes y una cartilla como la del gato cuando lo vacunan en el veterinario. He estado allí casi dos horas, pero han sido muy amables en todas las mesas donde me han atendido, y las enfermeras que vacunaban hasta han sido simpáticas.
Me he pinchado del Tifus (que ya se me había caducado, lo tenía puesto de cuando fui a Egipto), de la Fiebre Amarilla, la segunda dosis de la Hepatitis A (la primera me la puse para ir a Egipto, y a partir de ahora ya la tengo para siempre) y de la Rabia me he puesto la primera dosis (son tres, una cada 7 días, y dos más si te muerde un bicho). Me falta el Cólera, que es oral y suelen recomendárselo siempre a los cooperantes (vamos, yo soy voluntaria de cooperación, no soy cooperante, pero en este caso es lo mismo).
También he ido a entrevistarme con Salvador Peris, que va a ser mi jefe español mientras dure la beca. Él hace mucha investigación en Paraguay, sobre todo en San Rafael, y me ha contado muchas cosas, tanto del país, como de lo que tendré que hacer allí.
Me cuenta que allí hay muchos robos en casas, que a casi todo el mundo le han robado: También dice que allí va todo el mundo con pistolones, como en las películas. creo que me cuenta eso al principio para meterme un poco de miedo. Dice que en la Universidad hay guardias armados en todas las puertas, como en USA, para estar "seguros", por la cierta inseguridad ciudadana que reina allí. También hablamos del alojamiento. Dice que es posible que la UNA se haga cargo de él mientras esté en Asunción, en la universidad, pero que hay que hablarlo con ellos. También que en el hangar del ultraligero de Procosara hay dos cabañitas de la ONG donde sería gratis. Viviría con la coordinadora de Educación Ambiental, con quien compartiría la cocina. Allí en el Centro de Interpretación tendría un despachito con internet donde trabajaría y atendería a los visitantes del parque.
Por otro lado también estuvimos barajando distintos temas posibles para hacer una tesina, barajando diferentes grupos de vertebrados. Al final hemos concluido que ya lo decidiré sobre el terreno, pues hay que tener en cuenta la logística y las posibilidades del lugar, y eso, hasta que no esté allí, no puedo saberlo.
En la Universidad Nacional de Asunción (UNA) va a haber unos cursos a los que tengo que asistir como alumna y como ayudante del profesor, y serán de herpetología, de mamíferos y de ornitología. Este último lo dará Peris, con prácticas de anillamiento en las que quiere que sea su ayudante. Esto me hace especial ilusión, pues hace mucho que no toco un pajarito.
También hemos hablado de lo que se come en Paraguay. Entre lo que he investigado y lo que me ha contado, hemos llegado a la conclusión de que el único problema a ser el maíz, que está en muchas comidas. El trigo lo estoy comiendo cada vez con más asiduidad (de hecho, esta semana estoy comiendo pasta de trigo, pan de trigo y hasta galletas comerciales), y las leches animales están completamente integradas en mi dieta; en cuanto a las legumbres y las astaráceas estoy en ello, de momento los derivados de la soja y del girasol van bien. Tengo un mes para probar soja, garbanzos y chícharos. En Pro Cosara tendré total independencia para cocinar y voy a intentar que sea así en el alojamiento que me ofrezca la UNA. Allí hay guayabas, una fruta que me pirraba en Egipto, y más fruta tropical, que en España es difícil de encontrar. Con las carnes y los pescados tampoco tengo problema. De momento, un bocadillo de queso me puedo tomar sin problemas. Y esto es algo que me da mucha alegría.
Además, esta semana me compran desde la Oficina de Cooperación al Desarrollo el billete de avión. Me tranquiliza saber que, aunque tendré diez o doce horas de viaje, podré comprarme un bocadillo de jamón o de queso y no tendré que preocuparme de la comida tanto como hasta ahora...
¿Será esta mejora física cosa del estado de ánimo?
También he ido a entrevistarme con Salvador Peris, que va a ser mi jefe español mientras dure la beca. Él hace mucha investigación en Paraguay, sobre todo en San Rafael, y me ha contado muchas cosas, tanto del país, como de lo que tendré que hacer allí.
Me cuenta que allí hay muchos robos en casas, que a casi todo el mundo le han robado: También dice que allí va todo el mundo con pistolones, como en las películas. creo que me cuenta eso al principio para meterme un poco de miedo. Dice que en la Universidad hay guardias armados en todas las puertas, como en USA, para estar "seguros", por la cierta inseguridad ciudadana que reina allí. También hablamos del alojamiento. Dice que es posible que la UNA se haga cargo de él mientras esté en Asunción, en la universidad, pero que hay que hablarlo con ellos. También que en el hangar del ultraligero de Procosara hay dos cabañitas de la ONG donde sería gratis. Viviría con la coordinadora de Educación Ambiental, con quien compartiría la cocina. Allí en el Centro de Interpretación tendría un despachito con internet donde trabajaría y atendería a los visitantes del parque.
Este es el ultraligero de Hans, el marido de Christine Hostetler, la directora de la ONG y dueña de las fincas del parque de San Rafael.
Por otro lado también estuvimos barajando distintos temas posibles para hacer una tesina, barajando diferentes grupos de vertebrados. Al final hemos concluido que ya lo decidiré sobre el terreno, pues hay que tener en cuenta la logística y las posibilidades del lugar, y eso, hasta que no esté allí, no puedo saberlo.
En la Universidad Nacional de Asunción (UNA) va a haber unos cursos a los que tengo que asistir como alumna y como ayudante del profesor, y serán de herpetología, de mamíferos y de ornitología. Este último lo dará Peris, con prácticas de anillamiento en las que quiere que sea su ayudante. Esto me hace especial ilusión, pues hace mucho que no toco un pajarito.
Esta es la Universidad de Asunción.
También hemos hablado de lo que se come en Paraguay. Entre lo que he investigado y lo que me ha contado, hemos llegado a la conclusión de que el único problema a ser el maíz, que está en muchas comidas. El trigo lo estoy comiendo cada vez con más asiduidad (de hecho, esta semana estoy comiendo pasta de trigo, pan de trigo y hasta galletas comerciales), y las leches animales están completamente integradas en mi dieta; en cuanto a las legumbres y las astaráceas estoy en ello, de momento los derivados de la soja y del girasol van bien. Tengo un mes para probar soja, garbanzos y chícharos. En Pro Cosara tendré total independencia para cocinar y voy a intentar que sea así en el alojamiento que me ofrezca la UNA. Allí hay guayabas, una fruta que me pirraba en Egipto, y más fruta tropical, que en España es difícil de encontrar. Con las carnes y los pescados tampoco tengo problema. De momento, un bocadillo de queso me puedo tomar sin problemas. Y esto es algo que me da mucha alegría.
Además, esta semana me compran desde la Oficina de Cooperación al Desarrollo el billete de avión. Me tranquiliza saber que, aunque tendré diez o doce horas de viaje, podré comprarme un bocadillo de jamón o de queso y no tendré que preocuparme de la comida tanto como hasta ahora...
¿Será esta mejora física cosa del estado de ánimo?
viernes, 3 de mayo de 2013
Diario de una histaminósica perdía. Sigue siendo un problema comer fuera.
He ido a un bar con mi gran amigo Víctor Sordo, que actuaba en Salamanca, y yo llevaba, como siempre, mi taper.
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| Con mi gran amigo, el tenor Víctor Sordo. |
Hablo con el camarero jefe. Me da permiso para comerlo. Bien.
Me preguntan que si me lo calentaban. Bien.
Le he dicho al camarero:
"soy alérgica, que no toque nada más que el plato limpio, sólo el plato". Me dice que sin problemas. Bien.
Llega el plato. Sobre mi farofa de mandioca veo dos rebanadas de pan.
Llega el plato. Sobre mi farofa de mandioca veo dos rebanadas de pan.
...
Casi me da un patatús.
He puesto una hoja de reclamaciones y les he pedido que me pagaran mi cena, que habían estropeado y tirado.
He puesto una hoja de reclamaciones y les he pedido que me pagaran mi cena, que habían estropeado y tirado.
La camarera se quejaba de que no era culpa suya, que a ella no se lo había dicho. claro, yo había hablado con el camarero jefe, que también estaba atendiendo mi mesa. ¿Es que ahora tengo yo que hacer una breefing con todos los camareros de un bar para informarles y darles un cursillo avanzado de manipulación de mi taper?
La encargada, esposa del camarero, muy parecida a Prilla (de la serie TBBT) me
ha pedido disculpas. Han intentado convencerme de que la culpa no era suya, pero no había por dónde cogerlo. Tuve que pedir varias veces la hoja de reclamaciones, aunque luego me han devuelto el importe de mi cena.
Y he pasado más hambre que un tonto.
Y he pasado más hambre que un tonto.
Las buenas intenciones no llenan el estómago.
PD: por cierto, esto ocurrió en el Bar Mármara, en Salamanca. Una especie de kebab venido a más. No recomiendo que entréis. Ni siquiera sabían qué pasaba con las hojas de reclamaciones, ni que ellos tenían que rellenar los datos del restaurante, pretendían que pusiera yo el nombre, la dirección, el cif... de verdad, qué incompetencia...
jueves, 21 de marzo de 2013
Aún queda gente humana en el planeta
A ver, desde que he vuelto a Salamanca, llevo dándole vueltas una idea en la cabeza: tengo un artículo escrito desde hace tiempo sobre la distribución mundial del rabilargo, como una revisión de lo que se ha descubierto hasta ahora. Y se me ha ocurrido que podría publicarlo en alguna revista científica, pues tiene muchas y buenas referencias bibliográficas, y es un tema interesante y del que no hay aún ningún "recopilatorio" del estilo.
Consulté a varios profesores, que me animaron a intentarlo. Así que me puse a revisarlo y corregirlo, y me di cuenta de que necesitaba un par de fotos de rabilargos, una del ibérico, y otra del oriental, y que esas fotos deberían ser cedidas por sus autores.
| Rabilargos marcados en la trampa de Valdesequera |
Sé que parece un delito, pero no tengo ninguna foto decente de rabilargos (bueno, sí, pero están en mi mano, y no es lo mismo). Total, que primero escribí a mi amigo Nacho que me envió encantado alguna foto del rabilargo ibérico, (ya se le va conociendo como Cyanopica cooki). Pero aún me faltaba la de uno chino o japonés (o incluso koreano).
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| Anillando y marcando rabilargos con Pomulates. |
Me puse a navegar por las imágenes de Google, intentando encontrar alguna foto buena, en la que el autor se identificara, para poderme poner en contacto con él. Encontré una en Flickr que estaba bastante bien, y se le veía la mancha de la cola que los distingue, y de la cual yo necesito documento gráfico.
Al día siguiente comprobé el correo y me había contestado, diciéndome que no había nada en mi galería, y que así cómo iba a fiarse. Estuve completamente de acuerdo; yo habría hecho lo mismo. Así que le escribí ampliándole información sobre mí y mis intenciones, y empecé a llenar mi galería con mis mejores fotos, ya que el día anterior no me había dado tiempo.
Me contestó diciendo que por suerte tenía un congreso en China esta semana, y que iba a hacerme una buena foto de rabilargo oriental para mí y mi artículo, ya que le iba a resultar difícil encontrar la foto de su galería entre tantas fotos que tenía en sus discos duros.
Por la noche, ese mismo día, me encuentro que me había etiquetado en una foto de un águila calva, (la "foto de despedida" la llamó, porque se iba para China ese mismo día) con este pie:
Amigos míos me despido! Para llegar hacia donde voy necesitaré un vuelo poderoso como el de esta águila.Voy a un congreso médico en CHINA y de paso a cumplir con una misión cimarrónica para que una nueva amiga pueda culminar su investigación!
ESTOY CONTRA EL TIEMPO Y SIN NADA RECOGIDO. UNA NUEVA AMIGA, BIÓLOGA, INVESTIGADORA Y AHORA TAMBIÉN FLICKERA ES QUIEN REALMENTE LE HA PUESTO SENTIDO A MI VIAJE Y VOY A INTENTAR LOGRAR ALGO PARA QUE ELLA PUEDA COMPLETAR SU PUBLICACIÓN CIENTÍFICA. ME ENCANTAN LOS DESAFÍOS Y MISIONES CIMARRONICAS.
Bueno, no sé ni como explicarlo. Hace varios días alguien me agregó como contacto en flickr y cuando fui a ver su galería me encontré con un desierto y no había nada en su perfil. Así que le dije que no agregaba a contactos desconocidos, sin fotos y sin su perfil completo. Es que soy un cimarrón medio culebroso.
Entonces recibí una carta muy formal, descubriendo yo cual era su interés jajaja (Una rabilargo fotografiada por mi el año pasado en China)!) Bueno, esta niña estudiosa se ganó inmediatamente mi admiración y ante su insistencia le dije ... Mi hija, pero como voy a encontrar esa rabilargo en 12 millones de fotos repartidas en 13 discos duros un TB cada uno?. Tu me lo estás poniendo muy difícil, es mejor arrancar para China y hacerte una buena foto donde se aprecie mejor esa manchita blanca que señalas en el rabilargo Oriental y que no tiene el rabilargo Ibérico.
Y como la pedrada que está pa'un perro dobla la esquina y se le pega, resulta que yo tenía este viaje programado para China, teniendo una nueva oportunidad de encontrarme con ese rabilargo que ella tanto anhela. Además, al ver que era de Badajoz, de donde es mi hermano Agustín (la serpiente extremeña) ya con este solo dato no podía decirle que no, pues luego la culebra de Agustín no me lo perdonaría!!!
Así que le he dicho, que intentaré lograr una buena foto y que prometo enviársela desde el mismo hotel para su investigación científica y publicación. Así que Marta le ha dado un nuevo sentido a mi viaje, el cual tenía en Stand-by y ahora voy en lo que yo he llamado "una misión cimarronica" y que tenga los dedos cruzados jaja.
Como tengo poco tiempo, dejo aqui la carta de Marta para que la conozcan y vean su trabajo. Bueno ya ella tendrá tiempo de leer esto y de que nos cuente más sobre su misión cimarrónica y sus adoradas rabilargos, las cuales viene estudiando desde hace más de 6 años.
Un gran abrazo y salgo mañana a las 03:15 de la madrugada para China.
Portense bien reguero de ratamalas, víboras y viborillas que los estaré vigilando jeje. Abrazos
PARA COLMO RESULTO SER DE BADAJOZ JAJAJA, ESTA ESCRITO QUE ME PERSIGUEN LAS CULEBRAS EXTREMEÑAS HERMANO AGUSTÍN JAJAJA. TENIA QUE SER DE EXTREMADURA COMO TU JAJAJA.
Imaginaros mi emoción cuando vi la importancia que él le estaba dando. ¡Se iba a China y se iba a acordar de mi, intentando fotografiar rabilargos! No cabía en mí del asombro. Y también me sorprendía que conociera Extremadura, y que, de hecho, uno de sus mejores amigos (al que él llama hermano en la carta) sea de Badajoz también. La aldea global me parece más bien que se está quedando en el pañuelito global...Creo que aún soy de la generación pre-internet, de la que mandaba cartas postales y eso; por eso me parece que me cuesta creer que esto sea posible. ¡Me alucina y me maravilla!
Así que, además de una foto rabilarguera, parecía que había encontrado algo más: un buen amigo. Parece mentira que aún queden personas así, que den con gratuidad su simpatía y su tiempo. Pero las hay.
Puede que aún quede esperanza para este pobre mundo...
domingo, 17 de marzo de 2013
Recordando viejos tiempos...
Hoy, por casualidades de la vida, he encontrado este vídeo, que se grabó en mi último voluntariado de Doñana.
Volver a ver a mis compis, a Javi El Loco, y al jefe Juan Carranza, volver a ver ese paisaje tan conocido para mí que son las marismas de Doñana y las Pajareras de la Raya de las Perdices, observadas desde la torre, escuchar las berreas de los ciervos, que eran la banda sonora de aquellas semanas tan intensas... sigh... bueno, perdonadme pero, es que me he emocionado...
Os dejo algunas de las fotos mías de Doñana que siempre vuelvo a mirar cuando me da la morriña.
Buscando otros capítulos de esta serie, he encontrado que hace menos de un mes, Juan Carranza ha salido en La 2, en la Aventura del Saber, junto con Alberto Redondo, hablando de la serie y de la importancia de la divulgación científica. Os dejo la entrevista, no so la podéis perder.
Volver a ver a mis compis, a Javi El Loco, y al jefe Juan Carranza, volver a ver ese paisaje tan conocido para mí que son las marismas de Doñana y las Pajareras de la Raya de las Perdices, observadas desde la torre, escuchar las berreas de los ciervos, que eran la banda sonora de aquellas semanas tan intensas... sigh... bueno, perdonadme pero, es que me he emocionado...
Os dejo algunas de las fotos mías de Doñana que siempre vuelvo a mirar cuando me da la morriña.
| Cervus elaphus, cierva en las marismas de Doñana |
| Jabalí, Sus scrofa, en el pinar del Palacio de Doñana |
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| Yo, haciendo mis observaciones desde la torre. Esa marisma que veis es la que sale al principio del documental, cuando habla de que el nivel freático de algunas zonas hace que aflore el agua. |
| Araña tejedora al amanecer en la marisma de Doñana |
| Este fue mi primer ciervo, el primer día, recién llegada, con la cámara nueva. ¡Y me guiñó un ojo! |
Buscando otros capítulos de esta serie, he encontrado que hace menos de un mes, Juan Carranza ha salido en La 2, en la Aventura del Saber, junto con Alberto Redondo, hablando de la serie y de la importancia de la divulgación científica. Os dejo la entrevista, no so la podéis perder.
La aventura del saber - 25/02/13
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sábado, 9 de febrero de 2013
El post de las 100.000 visitas
¡Esta entrada va por vosotros!
Hace unos días me fijé que iba por 90 y tantas mil visitas, y cada día he ido vigilando... pero en un noche, de repente, ¡hemos superado las 100.000 visitas!
Han sido muchos años... desde 2007 estoy publicando. Recuerdo aquellas primeras semanas, en las que entraba ávidamente todos los días para ver si alguien me había comentado, ya que, sin eso, no tenía constancia de que nadie hubiera entrado. Poco después puse un contador con la ayuda de un amigo, y por fin pude saber que de vez en cuando alguien, probablemente por un despiste, se paseaba por mi blog.
Pero el contador de blogger se instaló un año después, en 2008. Por aquel entonces yo tenía unas 600 visitas al mes... y sin embargo ahora mi media es de 500 visitas ¡al día!
Venís de todos los rincones del mundo:
España 52825 Argentina 8359 México 7940 Estados Unidos 6027 Chile 3171 Colombia 2738 Venezuela 1837 Perú 1000 Alemania 806 Rusia 746
Y llegáis buscando cosas como:
histaminosis
javier negrete
histaminosis alimentaria
recetas con harina de arroz
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Pero os quedáis por los posts de galletas y pan, y los de histaminosis, principalmente, aunque los de mis viajes también os gustan un montón.
El post con más visitas es el de galletas de harina de arroz y mandioca, con 7046 visitas, seguido del de bollitos de pan de harina de arroz y mandioca, con 4900 visitas, el pan de queso brasileño, con 2928, y los crackers de sésamo con 2079. Y el que más comentarios tiene es la de los bollitos de pan, con 43 aportaciones de los lectores.
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Estamos al filo de las 300 entradas, y en ellas hay más de 500 comentarios, y tengo 80 seguidores públicos (¡nunca lo hubiera imaginado!)...
Lo que tengo claro es que sin vosotros, queridos lectores, no hubiera podido llegar hasta aquí con lo que, en un principio, iba a ser un rinconcito de autoexploración y desahogo del que nadie iba a darse cuenta que existía en la interné. Ahora, sin embargo, es un huerto fértil, donde compartir experiencias y conocer gente buenísima con la que se mantienen amistades por email o por comentarios, o por feisbuk, a pesar de que se encuentren al otro lado del globo.
Así que, desde aquí, os dedico todo mi cariño!
¡Ah! Y no olvidéis pinchar en +1 cuando os guste una entrada :D
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martes, 27 de septiembre de 2011
CUADERNO DE CAMPO. Otro pajarito. Ficedula hypoleuca
Este año está siendo un poco raro, climatológicamente hablando. Un verano más que suave, lluvioso, un otoño que no quiere llegar, una primavera que no quería irse... no sé si será esto lo que despista a los bichos, o será que este año estoy más observadora de lo normal aquí en mi casa.
Ayer nos despertamos con un canto nuevo entre las encinas. Mugen me dijo al despertarse que había visto en la ventana un pájaro un poco raro, con una mancha blanca en el ala así y así. Yo pensé en una bisbita o algo parecido, pero cuando, aún entre las sábanas, le di la guía para que buscara uno parecido, me señaló un Papamoscas cerrojillo. Miré el mapa de distribución de la Peterson, y me pareció raro que se encontrara aquí, ya que el mapa indica que es del norte de España y Europa. Pero Mugen seguía convencido de que era un Papamoscas Cerrojillo.
Total, que entre pájaros nos fuimos a desayunar. Los gaticos también querían salir ya de paseo, así que les abrimos la puerta. Y resulta que cuando lo hago, escucho un canto extraño, me quedo un momento con la puerta abierta, y veo un pajarito pardo, con una mancha blanca en las rectrices, que revolotea muy cera de mi porche. Salimos los tres (La MariMuy, Mugen y yo) a ver si volvía a aparecer, pero no daba señales, así que decidimos volver a dentro.
Mientras desayunábamos, seguíamos escuchando el canto característico, un metálico uit, según la Peterson, que sonaba así:
Así que pensé que de estar en alguna parte, estaría cazando bichitos en la compostadora. La duda ya me corroía y, cámara en mano, salí sigilosamente hacia la parte de atrás.
¡Zas! La primera en la frente. No me lo podía creer. Era idéntico (bueno, idéntica, creo que esta es una hembra) a la de la guía; prácticamente no cabía duda. Y tiene una mosca en el pico...
| Ficedula hypoleuca o Papamoscas Cerrojillo, con una mosca en el pico. |
Así que nos sentamos en el porche, a la mañana fresquita, con los prismáticos y la cámara a esperar que pasara. La MariMuy había desayunado allí, y decía que se le había posado prácticamente al lado varias veces.
Leí en la Peterson que son muy inquietos, sacudiendo constantemente las alas y la cola, y la descripción iba que ni pintada: venga a hacer cabriolas, venga a volar de aquí para allá... pronto descubrimos que era una pareja que no paraba de bailar. Fue muy difícil pillarlos quietos con la cámara, pero algo conseguí. Eran muy nerviosos, me recordaba al celo de algunas aves, pero no creo que estas estén en celo, pues ahora se avecina el otoño, y se supone que tienen que migrar a África, así que puede que estén sólo de paso. Es transahariana y tiene que pasar el invierno en el oeste de África.
| Aquí el papamoscas se me posó justo encima. |
Lo único que no conseguí verles era la mancha blanca en la frente que se supone que tiene el macho. No sé, lo mismo es sólo en el plumaje de verano y estos ya están mudaditos... ¿Alguien sabe algo?
| Aquí pueden apreciarse las manchas blancas de las rectrices, características del Papamoscas cerrojillo. |
Los Papamoscas cerrojillos (Ficedula hypoleuca) son de la familia Muscicapidae. Por si no lo había dicho, son insectívoros, es decir, que capturan la mayoría de sus presas (moscas y demás insectos) volando, lanzándose desde una percha o buscando entre las hojas. Se supone que es un ave frecuente en robledales y pinares, y menos en encinares, pero lo normal es encontrarlos a 1000-1500m de altitud. También se supone que su distribución mediterránea es fragmentada, ya que se restringe a cadenas montañosas (Sierra Nevada, Sierra Morena, Cordillera Cantábrica, Sistema Ibérico y Central...) aunque por el norte y centro de Europa se distribuye de forma homogénea (esto lo he sacado de asturnatura).
Entre otras cosas, me ha hecho ilusión encontrármelo porque es una especie "especial". El Catálogo Nacional de Especies Amenazadas la cataloga como especie de interés especial (en Extremadura se considera así desde el año 2001) ya que puede verse amenazada por la pérdida y degradación de su hábitat, y también por el aislamiento de las poblaciones. La IUCN cataloga al Papamoscas Cerrojillo como especie de menor preocupación (LC). Eso quiere decir que si seguimos por el mismo camino, puede verse amenazada, aunque aún no está en peligro peligroso...
Me alegro de haberte conocido, Papamoscas cerrojillo. Un gusto tenerte por estas tierras.
Me alegro de haberte conocido, Papamoscas cerrojillo. Un gusto tenerte por estas tierras.
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martes, 6 de septiembre de 2011
Y yo también.
Esta mañana leía esta reflexión de mi amigo Miguel, que me ha conmovido:
Quiero estar
Pues sí, esta mañana, a modo de broma, de chascarrillo de café mañanero, alguien me ha comentado que soy un chico 15M sin motivo, debido a que mis padres tienen una casa más que decente.No me molesta, ni mucho menos, la broma, pero me ha llevado a pensar en ciertas cosas, que a veces se nos olvidan, de quién impulsa los cambios en esta sociedad. Me ha llevado a pensar que hasta el día de hoy pocos cambios han venido provocados por indignaciones reales de los de abajo. Y es que los tenemos tan aplastados que bastante tienen con sobrevivir. El día que se levanten de verdad se van a acabar las bromas de los cuatro idiotas que mandan.
La educación y los libros, que tampoco faltaron en mi casa, y que estaban ahí antes que la piscina del patio, han ayudado a que uno se dé cuenta de que no es necesario pasar hambre para darse cuenta de que algo falla. Y sí, soy consciente de muchas cosas que se te están ocurriendo y que no hace falta que mencione, pero que, en su día, quise reflejar en esta canción:
Quiero estar
(Miguel Blanco, Badajoz, febrero de 2006)
Sé bien que no soy
el más indicado para hablar,
pero no me puedo callar.
Que nací con todo dado
y que no sé lo que es luchar,
ni tampoco sudar.
Sé bien que no soy
maestro de conciencias ni razón,
sólo tengo mi voz.
También que soy más parte
de culpa que de solución,
y hasta pido perdón.
Y no vengo a convenceros de revoluciones
que ya están en vuestras mentes
de las que ya estáis al frente.
Sé bien que no soy
el más indicado para hablar,
pero no me puedo callar.
Que nací con todo dado
y que no sé lo que es luchar,
ni tampoco sudar.
Sé bien que no soy
maestro de conciencias ni razón,
sólo tengo mi voz.
También que soy más parte
de culpa que de solución,
y hasta pido perdón.
Y no vengo a convenceros de revoluciones
que ya están en vuestras mentes
de las que ya estáis al frente.
Sólo ofrezco para resolver las emociones
mi guitarra y mis canciones:
mis recuerdos del presente en el que quiero estar.
Sé bien que no soy
más que un sueño atado a una canción
por la que me dejo la voz.
Donde mi utopía tiene
reservado su rincón,
tenga o no la razón.
Sólo sé que soy
un tipo raro al que le duele ver
a la gente perder.
Y que estoy harto de ver
la peli desde mi sofá
y ahora quiero luchar.
Y no vengo a convenceros de revoluciones
que ya están en vuestras mentes
de las que ya estáis al frente.
Sólo ofrezco para resolver las emociones
mi guitarra y mis canciones:
mis recuerdos del presente en el que quiero estar.
mi guitarra y mis canciones:
mis recuerdos del presente en el que quiero estar.
Sé bien que no soy
más que un sueño atado a una canción
por la que me dejo la voz.
Donde mi utopía tiene
reservado su rincón,
tenga o no la razón.
Sólo sé que soy
un tipo raro al que le duele ver
a la gente perder.
Y que estoy harto de ver
la peli desde mi sofá
y ahora quiero luchar.
Y no vengo a convenceros de revoluciones
que ya están en vuestras mentes
de las que ya estáis al frente.
Sólo ofrezco para resolver las emociones
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martes, 23 de agosto de 2011
Día roedor.
Hoy ha sido un día roedor total.
Nos miró con sus ojitos negros y se fue rápidamente. Se trataba de un ratón casero (Mus domesticus) cuya mejor característica para diferenciarlo del de campo (Mus spretus) es la longitud de la cola, ya que los tamaños pueden solaparse y las coloraciones varían. En el de campo, la cola es claramente más corta que la longitud de la cabeza y cuerpo (Guía de Mamíferos de España, Península, Baleares y Canarias, Ed Lynx y SEO/BirdLife), lo que se ve más o menos en la foto.
Como otras veces sólo había dispuesto de la cabeza, aún no sabía de qué especie podríamos estar hablando. Así que esta mañana me puse la bata de laboratorio, los guantes de látex y cogí la guía de nuevo y un metro para diferenciar si era una rata negra (Rattus rattus) o una rata parda (Rattus norvergicus). La rata negra es más de campo, está desplazada por la parda, que es más urbana, y es de tamaño más pequeño, hocico más afilado y orejas largas. La coloración de una variedad de la rata negra (Rattus rattus ,subesp. norvergicus) puede confundirse con la parda. Así que mirando y mirando encontré que el carácter diferencial era la medida de la pata trasera. Y estaba claro: un cacho de pata de más de 4 cm era de rata parda (Rattus norvergicus).
Otra característica que me daba la guía era que la oreja de la parda, si se estiraba sobre la cara, jamás llegaría a tocar el ojo, así que también lo comprobé. Sin lugar a dudas, tenemos a la Rata Parda entre las especies de Tres Arroyos, aunque el "Ratador" las extermina cada vez que se acercan a la casa. Y muy limpiamente, pues no tiene marcas de heridas ni de lucha.
¡Así que el 22 de Agosto queda bautizado como el día de los roedores!
A media tarde la MariMuy descubrió a la Tigri como una loca por el lavadero. Cuando nos dimos cuenta, tenía una bolita gris en la boca. Así que quitamos de en medio a la gata y con un bote de alcachofas atrapamos a la ratoncita. Era igual que Milufa, de un cuento de cuando éramos pequeños, así que la bautizamos así.
Mi prima Ro y yo nos acercamos a la maleza del río para soltarla en un lugar donde pudiera esconderse.
| Milufa antes de ser liberada. |
| Ro y Milufa |
El otro roedor que nos ha visitado, y muy ruidosamente, ha sido Ratatui. Anoche se escucharon ruidos de lucha y chillidos por las ventanas abiertas, y esta mañana la MariMuy y mi madre se encontraron un regalito de "El Ratador".
Mi amiguita, la Gertru, intentaba adivinar cuál de sus parientes nos había visitado.
Pues sí, el "Ratador" (Matador de Ratas) ha vuelto. A nuestro gato Pirri le ha prohibido el veterinario que tome proteínas, y tiene un pienso especial. Así que ha sido bueno, y en vez de comérsela y traernos la cabeza, como ha hecho otras veces, nos la ha traído entera.
| Pata enorme de R. norvergicus. |
¡Así que el 22 de Agosto queda bautizado como el día de los roedores!
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domingo, 21 de agosto de 2011
Ruta al Mulhacén, Sierra Nevada.
Llegamos a Granada de madrugada, ya que viajamos de noche porque el coche de Mugen no tiene aire acondicionado (:S). Nos quedamos en un camping de la sierra, en Fuente del Lobo, con bungalows de madera, y chill-out y cosas de esas, porque sería un suicidio haberse quedado en la capital, o haberse metido en los embotellamientos playeros.
Cenamos en el restaurante del camping, asumiendo los riesgos que podría tener aquello para mí...
| Brocheta de pollo a la brasa con chalotas. No podía correr riesgos. |
| La pizza carbonara de Mugen, para tener fuerzas al día siguiente... |
Al día siguiente, como no teníamos nada que hacer hasta las 16:30 que salía el bus para las Trincheras de Posiciones, pues nos dedicamos a ver la sierra, subiendo despacico y haciendo fotos en todos los miradores.
La ruta planeada era esta:
El autobús salía desde el albergue universitario, en la Hoya de la Mora, y nos subía hasta las trincheras de Posiciones, que son de la guerra civil. Nos explicó JuanDi que desde allí bombardeaban hasta la costa.
Desde allí, al pie del Veleta, teníamos que atravesar tres laderas hasta llegar a la La Caldera, donde hay un refugio, al pie del Mulhacén. Parece sencillo, y JuanDi, el que había organizado la excursión, nos había dicho que en 4 horas, llaneando, se llegaba bien, con tiempo para parar, hacer fotos... y yo me lo creí.
| Mugen y yo al pie del Veleta, en Posiciones. |
Pero a la primera de cambio, perdimos al grupo principal, que parecían participantes del triatlón, y nos quedamos Pabletas, Mugen, dos chicos y yo, que íbamos a nuestro ritmo, parando y haciendo fotos. Los demás no se pararon más de dos veces, y siempre los veíamos a lo lejos, si los veíamos. Ellos llegaron en 2 horas.
| Camino de ida. Pico del Mulhacén, 3492 m. Vista desde Río Seco. |
| Dos machos de Carpa pyrenaica, haciendo un paralelo ladera abajo. |
Y el camino seguía. Tras bajar la ladera sur del Veleta, encontramos numerosas cascadas y unos paisajes salvajes y abruptos, con una belleza que te encogía por dentro. La vastedad de aquello te hacía sentirte pequeño, pero grande a la vez, porque tenías que recorrer aquello sólo con la ayuda de tus pies (bueno, y con la de Mugen en mi caso...).
| Aún queda mucho tras el paso de Río Seco, pero ya se ve el Mulhacén. |
Cuando llegamos al punto de la bifurcación, vimos que nos quedaba media hora o así de luz. Los demás ya estarían montando sus tiendas y descansando. Así que decidimos sacar fuerzas de flaqueza y emprendimos la empinada marcha por el camino vertical y difícil, pero corto.
Cuando llegamos arriba, empezaba a hacer frío de verdad. Claro que las vistas del Mulhacén eran impresionantes a la luz del atardecer.
| Refugio de la Caldera, al pie del Mulhacén. |
Nos había costado bastante llegar arriba de la ladera, pero al asomarnos, nos dimos cuenta que al menos nos quedaba una hora de bajada, por un camino de cabras que en algunos momentos podía ser bien peligroso. Las piedras afiladas y sueltas, el camino estrecho, la oscuridad creciente, el aire frío y cortante, lo empinado de la ladera... hicieron que la bajada fuera un pelín incómoda, más cerca de la escalada que del senderismo. Abajo, en la laguna, ya se veían varias tiendas montadas, pero dado el elevado número de excursionistas que habíamos visto durante la tarde, no sabíamos cuál grupo de tiendas era el de nuestro grupo de "triatlón".
Al fin conseguimos bajar, cuando ya empezaba a agotarse la luz. Por mucho que llamáramos a nuestros compañeros, el viento en contra hacía que no nos oyeran, y por los prismáticos tampoco se los distinguía bien. Decidimos jugárnosla y bajar hasta la misma laguna, donde había más gente.
Nos anocheció montando la tienda, y para cuando quisimos cenar, lo demás ya estaban con la queimada. La verdad es que parecía que no había otro modo de calentarse, ya que JuanDi nos había dicho en el mail que "con un polarcillo y un saco de verano iba bien" y todo el mundo se lo había creído. Javi llevaba sólo pantalones cortos, y estaba pa morirse de frío. Yo, con mallas bajo los pantalones, camiseta de mangas largas, polar, palestina y poncho made in "El Rocío", estaba tiritando...
Había -2ºC. Estábamos bajo cero, y se suponía que con un polar y un cortavientos íbamos a sobrevivir. Tenía los dedos entumecidos, pringosos después de la pera que había tomado en la cena, pero cualquiera pensaba en lavarse las manos en aquellas condiciones. Estábamos rodeados de nieve en pleno agosto, el día más caluroso del verano, cansados a más no poder, pasando frío como los tontos por echar unas fotillos a la luz de la luna en lo alto de la montaña. ¿Mereció la pena?
| Allí estábamos, al fin, con la tienda bajo la mirada del temible Mulhacén. |
A medianoche decidimos que era la hora de echarse a dormir, y nos metimos en la tienda buscando consuelo y abrigo del viento y el frío. Lo intentamos todo: dormir sin ropa, con ropa, sin calcetines, con calcetines, frotarnos los dedos de los pies entumecidos, meter el poncho dentro del saco, esconder la cabeza bajo la almohada... pero nada funcionaba. De cintura para abajo no conseguía calentarme, y apenas dormí. El colchón, que se había desinflado un poco, tampoco me ayudaba mucho, porque cada vez que me movía para entrar en calor me clavaba las afiladas piedras nevadensis...

En una de esas desesperantes duermevelas, deseando que amaneciera ya y el sol nos calentara un poco, escuché un gorgoteo de agua en la laguna. Asomé el morro con más frío que un tonto y descubrí a las cabras, bebiendo justo en la orilla, junto a nuestro campamento.
Las horas pasaban, la lunaza llena paseaba perezosa por el cielo mientras el viento catabático nos zarandeaba por los cuatro costados y el frío empezaba a congelarnos los dedos de los pies. ¡Por Dios, que amanezca yaaaaaa! ¡Aunque eso signifique coger el caminito de vuelta! Y las cabras, venga a beber, venga a gorgotear...

Por fin amaneció. Aguantamos en la tienda hasta que todo el mundo se había levantado, para aprovechar el efecto invernadero del sol de la mañana, y luego salimos a ver qué aspecto tenía la dichosa laguna de La Caldera a la luz del día.
Desayuné un par de galletas de las mías y un zumo mientras disfrutaba de los rayos del sol del que habíamos andado huyendo el resto del verano, y que 3000m más abajo ya empezaba a asfixiar a mucha gente...
Algunos valientes se fueron a coronar el Mulhacén, pero para la mayoría de nosotros, llegar hasta la laguna había sido suficiente logro. JuanDi y otra chica decidieron quedarse esperando a los valientes, mientras los demás recogíamos y empezábamos la bajada.
En una de esas desesperantes duermevelas, deseando que amaneciera ya y el sol nos calentara un poco, escuché un gorgoteo de agua en la laguna. Asomé el morro con más frío que un tonto y descubrí a las cabras, bebiendo justo en la orilla, junto a nuestro campamento.
Las horas pasaban, la lunaza llena paseaba perezosa por el cielo mientras el viento catabático nos zarandeaba por los cuatro costados y el frío empezaba a congelarnos los dedos de los pies. ¡Por Dios, que amanezca yaaaaaa! ¡Aunque eso signifique coger el caminito de vuelta! Y las cabras, venga a beber, venga a gorgotear...
Por fin amaneció. Aguantamos en la tienda hasta que todo el mundo se había levantado, para aprovechar el efecto invernadero del sol de la mañana, y luego salimos a ver qué aspecto tenía la dichosa laguna de La Caldera a la luz del día.
Desayuné un par de galletas de las mías y un zumo mientras disfrutaba de los rayos del sol del que habíamos andado huyendo el resto del verano, y que 3000m más abajo ya empezaba a asfixiar a mucha gente...
Algunos valientes se fueron a coronar el Mulhacén, pero para la mayoría de nosotros, llegar hasta la laguna había sido suficiente logro. JuanDi y otra chica decidieron quedarse esperando a los valientes, mientras los demás recogíamos y empezábamos la bajada.
| La Laguna de la Caldera a la luz de la fría mañana de agosto |
Mientras desmontábamos, un acentor alpino (Prunella collaris) nos hizo una visita. Por fin a la luz del día pude verlo con claridad; unos cuantos de estos desvergonzados nos habían acompañado a escasos metros en la difícil bajada de la tarde anterior, pero con la luz tan mala no había podido ni verlos bien.
También pude fotografiar alguna florecilla de Sierra Nevada, endémicas de estas alturas:
| Ranunculus demissus |
| Arenaria tetraquetra |
La gente de repente se marchó; estábamos a puntito de terminar de recoger y en vez de esperarnos, desaparecieron como alma que lleva el diablo... estos del triatlón...
| Vista del Mulhacén desde el Veleta (paso de Carihuelas) |
Así que, sin afán de alcanzarlos, Pabletas, Mugen y yo nos echamos las machilas a la espalda y comenzamos la penosa vuelta, tras una noche de insomnio, frío y cabras.
En el paso de Río Seco, JuanDi y los valientes del Mulhacén nos alcanzaron. Propusimos volver juntos, y nos dijeron que ningún problema, que ellos tampoco iban muy rápido, y durante un trecho fuimos a la par. Pero hubo un momento en el que a Juandi se le rompió una bota; nosotros tres nos paramos a ayudarle, mientras que los valientes siguieron para delante. Lo que me sentó mal fue que Juandi no nos esperó a nosotros, que ya que nos habíamos parado, aprovechamos para forrar los pies con tiritas para las ampollas y beber un poco. Nos dijo que seguí despacito para no enfriarse, pero lo que tardamos en terminar de atarnos los cordones, ya se había hecho una mota en el paisaje.
No sé qué problema hay en los significados posibles de "juntos" o "despacito". El caso es que para ellos no era el mismo que para nosotros, porque cuando llegamos al paso de la Carihuela, el que estaba cortado por el nevero, ya habían desaparecido. Y por ello, no encontramos el atajo que había para subir por debajo del nevero y tuvimos que rodearlo por un sitio un poco más peligroso.
Tanto Mugen como yo estábamos bastante enfadados. Nos habían dejado atrás. Me sentía abandonada.
Echando chispas conseguimos subir por el nevero de la cara sur del Veleta y alcanzar el refugio, donde ya empezaba a haber algo de cobertura para poder llamar al autobús y reservar plaza en el siguiente.
Esperamos echados a la sombra de las trincheras, mientras escuchábamos a una familia muy ruidosa y numerosa jugar y entretenerse, hasta que el autobusito quiso llegar, a las 5 de la tarde. Muertos de cansancio, llegamos ya al Albergue Universitario, donde nos tomamos un refresco y un respiro antes de coger el coche para bajar de nuevo al camping.
Todos mis músculos parecían gritar, sobre todo los de las piernas. Pero conseguimos llegar a Fuente de Lobo, pasando por Prado Llano para sacar algo de dinero. El jacuzzi, con agua calentita y burbujeante, tras una excursión de este tipo es el mejor invento que hay en el mundo. Bueno, eso y un buen masaje de pies...
La noche fue demasiado corta. Teníamos que recoger todo y salir, pero no podíamos irnos aún a Badajoz. Hacía mucho calor y las 6 horas de viaje no nos las quitaba nadie. Así que se nos ocurrió hacer una pequeña visita al baúl de los recuerdos.
Yo me crié en Armilla, un pueblecito muy cerca de Granada, en la calle Mirasierra, junto a un campo de maíz y un colegio, al que yo me saltaba los fines de semana para jugar con los niños de mi calle.
No recordaba muy bien cómo se llegaba, pero siguiendo los carteles, y usando un poco de mi memoria fotográfica, encontré mi calle a la primera.
No pulsé el timbre, a pesar de que ya lo había hecho muchas veces en mis sueños. Me quedé allí, como una tonta, recordando muchas cosas. Mi calle antes no tenía salida: al final había unos campos de maíz en los que se me perdía el Gatuchi cuando se escapaba, y se veía la Sierra Nevada todos los días, y al pie se distinguía Granada, muy cerca.
Pero los campos de maíz ya no estaban allí; una urbanización los había sustituido. La Sierra ya no se veía desde la calle Mirasierra; el colegio de enfrente había duplicado su superficie y los edificios de toda la calle tapaban las vistas, de la Sierra y de la ciudad.
Después de mucho rato, dando vueltas por allí como una tonta, sin poderme despegar del sitio, me decidí a dar un paseo por el resto del pueblo. Armilla es un pueblo-grande-pero-grande, en palabras de Mugen. Probando las calles y llamando a mi madre para que me diera pistas del camino, encontramos mi viejo colegio. Ahora un parque infantil muy cuidado a la puerta le daba un aire alegre, pero los muros de ladrillo hasta arriba de antes me hacía recordarlo con un aspecto mucho más carcelario.
| Colegio San Miguel. Armilla. 2011. |
| Calle Real de Armilla. |
Siguiendo por la calle San Miguel llegamos a la Calle Real de Armilla, que llegaba hasta la plaza del Ayuntamiento y la calle mayor. Ahora unos raíles del Metropolitano de Granada la cruzan sin piedad, aunque de momento, hasta que se ponga en marcha, están invadidos por las terrazas de los bares.
Llegamos hasta la Caixa, que seguía en el mismo lugar de siempre, y el calor y el cansancio acumulado nos empezaban a pesar un poco bastante. Nos sentamos en una terracita junto a la futura estación de metro (es un metro de pega, va por encima de la calle, como un tranvía) y disfrutamos del fresquito de la brisa que aún corría. Ideamos un plan para huir de calor hasta que fuera una hora más prudente de coger el coche: ¡piscina municipal!
Pero la piscina estaba cerrada "porque era fiesta". ¿A qué lumbreras se le ocurre cerrar una piscina el día de más calor del verano, y en fiesta? Menos mal que nos dijeron que la de Churriana de la Vega estaba abierta. Así que nos aventuramos a acercarnos.
Llegamos por los pelos. Pero nos pasamos allí cerca de una hora, trípode en mano, disfrutando del fresquito que empezaba a correr y de la cantidad de bichos que pululaban allí.
| Atardecer en Fuente de Piedra |
| Flamencos en la laguna de Fuente de Piedra |
| Cigüeñuela, Himantopus himantopus |
| Pequeña liebre, Lepus granatensis |
Cuando se hizo tan oscuro que ya no se podía ni ver dónde poníamos los pies o la cámara, y los mosquitos estaban haciendo de mí una roncha con patas, decidimos que era momento de volver a coger la carretera.
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